El sistema de puntuación de la IndyCar Series combina los puntos por posición en carrera con varias bonificaciones que recompensan aspectos concretos del rendimiento. A diferencia de muchas categorías de automovilismo, IndyCar también penaliza al último clasificado con un número mínimo de puntos muy bajo, lo que hace que cada puesto cuente y que ninguna carrera sea irrelevante en la lucha por el campeonato.
Los puntos por posición
La escala de puntos de IndyCar premia las primeras 25 posiciones de cada carrera. El ganador obtiene 50 puntos, y la escala decrece progresivamente hasta el puesto 25, que recibe 5 puntos. Los pilotos clasificados por debajo del puesto 25 también reciben puntos (entre 1 y 4), lo que garantiza que incluso una carrera con problemas mecánicos no sea completamente baldía en términos de campeonato.
Esta escala es considerablemente más generosa en la parte media de la tabla que los sistemas europeos de monoplazas, lo que hace que el campeonato de IndyCar sea habitualmente más abierto y disputado hasta las últimas carreras de la temporada.
Los bonos por rendimiento
IndyCar añade tres bonificaciones de puntos sobre los puntos de posición:
- Pole position: El piloto que consigue la pole recibe 2 puntos adicionales.
- Más vueltas lideradas: El piloto que lidera más vueltas durante una carrera recibe 2 puntos adicionales.
- Cualquier vuelta liderada: Cualquier piloto que haya liderado al menos una vuelta durante la carrera recibe 1 punto adicional.
Estas bonificaciones incentivan el pilotaje agresivo desde el principio de la carrera, en lugar de la táctica conservadora de guardar el coche para el final. Un piloto que domina la primera mitad de la carrera pero termina quinto puede acabar con más puntos que uno que termina cuarto sin haber liderado una sola vuelta.
El doble de puntos en el Indy 500
La norma más singular del sistema de puntuación de IndyCar es la que afecta a las 500 Millas de Indianapolis: todos los puntos de esta carrera, tanto los de posición como los bonos, se multiplican por dos. Ganar el Indy 500 vale 100 puntos más los bonos, frente a los 50 de cualquier otra victoria.
Esta norma tiene una lógica clara: las 500 Millas son la carrera más larga, más prestigiosa y más exigente del calendario. Con una distancia de 500 millas (804 kilómetros), los coches completan 200 vueltas en el Indianapolis Motor Speedway durante aproximadamente tres horas, más del doble que una carrera media de IndyCar. La diferencia de puntos refleja esa diferencia de esfuerzo y mérito.
El impacto en el campeonato puede ser decisivo: un piloto que llegue al Indy 500 varios puestos por detrás del líder del campeonato puede recuperarlo todo con una sola victoria. Esta posibilidad mantiene el suspense del campeonato abierto durante toda la temporada, ya que incluso después del Indy 500 quedan suficientes carreras para que el resultado cambie.
La puntuación al final del año
El campeón de la IndyCar Series es el piloto con más puntos acumulados al final de todas las carreras del calendario, sin que se elimine ningún resultado. No existe el sistema de carreras descartadas que otras categorías han utilizado en el pasado, lo que significa que la consistencia a lo largo de la temporada es fundamental y que un abandono en cualquier carrera puede costar el título.