Los XXI Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver se celebraron del 12 al 28 de febrero de 2010 en la ciudad canadiense de Columbia Británica, con las pruebas al aire libre distribuidas entre Whistler —a 120 kilómetros al norte de Vancouver— y la propia ciudad costera. Fueron la segunda ocasión en que Canadá organizaba los Juegos de Invierno, tras Calgary 1988, y los primeros en una ciudad costera de clima relativamente suave, lo que generó problemas con la nieve que pusieron a prueba la logística de la organización. Con 82 países y 2.566 atletas, Vancouver 2010 batió el récord de participación anterior.
La sombra de la tragedia: Nodar Kumaritashvili
El 12 de febrero de 2010, pocas horas antes de la ceremonia de inauguración de los Juegos, la delegación georgiana recibió la peor noticia posible. Nodar Kumaritashvili, lugista de 21 años, había fallecido tras sufrir un accidente en un entrenamiento en la pista de Whistler. Kumaritashvili perdió el control de su trineo en la curva 16 de la pista —considerada la más rápida del mundo, con velocidades que podían superar los 140 km/h—, fue proyectado fuera del canal y colisionó violentamente con los postes de metal de la estructura de la instalación.
La muerte de Kumaritashvili ensombreció el inicio de los Juegos con una gravedad que no podía ignorarse. La ceremonia de inauguración se convirtió también en un homenaje a su memoria. Las autoridades de la pista realizaron modificaciones de emergencia antes del inicio de las competiciones oficiales, reduciendo la velocidad máxima de la pista y añadiendo protecciones en las zonas de riesgo. La polémica sobre la seguridad de la pista y sobre las responsabilidades en el accidente continuó durante meses después del cierre de los Juegos.
Canadá y su obsesión de oro en hockey hielo
El programa «Own the Podium» (Adueñarse del Podio) fue la apuesta estratégica de Canadá para los Juegos de Vancouver: inversión masiva en la preparación de los atletas canadienses con el objetivo de liderar el medallero general. El programa funcionó razonablemente bien en muchas disciplinas, pero el objetivo supremo —el que todo Canadá vivía como una cuestión de orgullo nacional— era ganar el oro en hockey hielo masculino ante su propio público.
El torneo discurrió de forma intensa, con Canadá pasando apuros en la fase de grupos pero mejorando a medida que avanzaba la competición. La final contra Estados Unidos fue un partido épico: dos naciones de hockey, dos estilos, la máxima intensidad. EE.UU. igualó el marcador en el último minuto del tiempo reglamentario para llevar el partido a la prórroga. Y en esa prórroga, el momento que todo Canadá esperaba: Sidney Crosby, el mejor jugador del mundo, recibió el pase de Jarome Iginla y batió al portero estadounidense Ryan Miller. El gol de oro. La euforia colectiva canadiense fue indescriptible, con millones de personas celebrando en las calles de las grandes ciudades del país.
Apolo Ohno y el short track estadounidense
El patinador de velocidad en pista corta Apolo Anton Ohno fue el gran animador del short track en Vancouver. Con las medallas obtenidas en los Juegos previos y su enorme popularidad en EE.UU. —había sido concursante de Dancing with the Stars—, Ohno era uno de los atletas más reconocibles de los Juegos. En Vancouver ganó una plata y dos bronces, añadiendo medallas a su ya impresionante colección olímpica. Al final de su carrera, Ohno sería el atleta estadounidense más laureado en la historia de los Juegos de Invierno.
Marit Bjoergen inicia su reinado
En esquí de fondo femenino, la noruega Marit Bjoergen protagonizó en Vancouver el inicio de lo que sería uno de los dominios más largos de la historia de los deportes de invierno. Tres medallas de oro en los 7,5 km skiathlon, el relevo y el 30 km confirmaron a Bjoergen como la mejor fondista del mundo de su generación. Su potencia física —era conocida por su preparación con pesas que le daba una musculatura excepcional para una esquiadora— combinada con una técnica impecable en ambos estilos —clásico y libre— hacían de ella una atleta prácticamente imbatible en su disciplina.
Lindsey Vonn y el esquí alpino femenino
La estadounidense Lindsey Vonn ganó el oro en descenso femenino en Vancouver —la primera medalla olímpica de su carrera— en una actuación que la confirmó como la mejor esquiadora alpina del mundo. Vonn, que había tenido que superar lesiones graves antes de los Juegos, se convirtió en una de las grandes estrellas de los deportes de invierno en la siguiente década, acumulando un número de victorias en Copa del Mundo sin precedentes en el esquí femenino.
España en Vancouver 2010
La delegación española en Vancouver 2010 siguió la línea de las ediciones anteriores: presencia testimonial en los deportes de invierno sin aspiraciones de medalla. España enviaba atletas principalmente en esquí alpino y esquí de fondo, pero el nivel de competición internacional hacía imposible el acceso al podio. La ausencia de infraestructuras de alto rendimiento para los deportes de invierno y la escasa masa de practicantes de élite continuaban siendo los principales obstáculos para el desarrollo del deporte de invierno español. Vancouver 2010 pasó sin huella para España en el medallero olímpico invernal.
Los Juegos de Vancouver quedaron en la memoria por la emoción del gol de Crosby, la tragedia de Kumaritashvili y la calidad deportiva de una edición que, pese a los problemas meteorológicos iniciales y la sombra de la muerte, produjo momentos olímpicos de primera magnitud.