El kabaddi en España vive un momento de consolidación. Aunque sigue siendo un deporte minoritario, la regularidad de los torneos, la participación internacional y el crecimiento de los clubes dibuja un escenario más estructurado que hace apenas una década.
Los torneos: el corazón de la actividad
La actividad kabaddi en España se articula principalmente en torno a los torneos comunitarios organizados por las propias asociaciones del sur de Asia. Estos eventos, que suelen celebrarse coincidiendo con festividades religiosas o nacionales, convocan equipos de distintas ciudades españolas y, en algunos casos, de otros países europeos con diáspora subcontinental.
Los torneos más consolidados se celebran en Cataluña, donde la comunidad paquistaní es especialmente activa. El municipio de Vic ha acogido en varias ocasiones torneos de kabaddi que reunieron a equipos de Madrid, Barcelona, Murcia y localidades del cinturón industrial barcelonés.
Formato de los torneos
Los torneos españoles siguen el reglamento estándar de la Kabaddi Federation of Europe, con partidos de dos tiempos de 20 minutos, equipos de siete jugadores en pista y sustituciones controladas. La modalidad más practicada es el kabaddi círculo a nivel comunitario, aunque la federación promueve el formato estándar para las competiciones oficiales.
Los clubes más activos
Entre los clubes con mayor continuidad en la actividad federada destacan los equipos de Vic, L’Hospitalet de Llobregat y algunos de Madrid vinculados a las mezquitas y centros culturales de la comunidad bangladesí. Estos clubes no disponen de instalaciones propias y dependen del acceso a polideportivos municipales, lo que condiciona su regularidad de entrenamiento.
España en el Campeonato Europeo de Kabaddi
La participación de la selección española de kabaddi en el ámbito internacional se ha materializado en ediciones del Campeonato Europeo de Kabaddi, organizado por la Kabaddi Federation of Europe. España compite en la categoría masculina y los resultados, aunque sin alcanzar las primeras posiciones —dominadas por selecciones con diásporas mucho más numerosas como Reino Unido o Italia—, consolidan la presencia del país en el circuito europeo.
El reto de la competitividad
El principal reto de la selección española es la escasez de jugadores con experiencia en el formato estándar internacional. Muchos practicantes en España vienen del kabaddi informal y necesitan formación técnica para adaptarse al nivel europeo. La federación trabaja en programas de tecnificación que incluyen contactos con federaciones de India y Pakistán.
El perfil del practicante español
A diferencia de otros países donde el kabaddi ha logrado atraer a jugadores sin raíces en el sur de Asia, en España el grueso de los practicantes sigue siendo de origen paquistaní o bangladesí. Sin embargo, se detecta un interés creciente por parte de jóvenes españoles sin ese vínculo familiar, especialmente entre quienes practican deportes de contacto o artes marciales y buscan disciplinas nuevas.
Perspectivas de futuro
El crecimiento de la comunidad del sur de Asia en España —con un número de residentes que supera las 200.000 personas entre paquistaníes y bangladesíes— garantiza una base social para el kabaddi. El reto de los próximos años es dar el salto de deporte comunitario a disciplina reconocida por el Consejo Superior de Deportes, lo que abriría el acceso a subvenciones públicas y permitiría un desarrollo más sostenible de la estructura federativa.