El sector de caída es el área del terreno donde debe aterrizar el artefacto para que el lanzamiento sea considerado válido. Es una zona de forma triangular que se abre desde el círculo (o la línea de foul en jabalina) con un ángulo específico, y su correcta delimitación es fundamental tanto para la validez de los lanzamientos como para la seguridad de todos los presentes en la instalación.
El ángulo reglamentario: 34,92°
Todos los lanzamientos olímpicos tienen el mismo ángulo de sector de caída: 34,92 grados. Este ángulo se aplica al peso, disco, martillo y jabalina sin distinción.
El ángulo no es arbitrario. Históricamente fue de 60° hasta mediados del siglo XX, pero se fue reduciendo progresivamente a medida que los estadios se usaban de forma más polivalente (con pistas de atletismo y campo de juego en el centro). La reducción a 34,92° fue la solución adoptada para que los lanzamientos pudiesen realizarse en estadios donde el infield también alberga un campo de fútbol o rugby.
El valor de 34,92° se calcula mediante la relación trigonométrica de los lados de los sectores originales y equivale a dos líneas que forman un triángulo isósceles centrado en el círculo de lanzamiento.
Cómo se delimita en competición
Las líneas del sector de caída se marcan en el campo con pintura blanca, y en competiciones de alto nivel con cuerdas o bandas tensadas. Las marcas de referencia para los jueces (las escuadras de medición) también respetan este ángulo.
Los jueces de campo se colocan a los lados del sector para observar si el artefacto aterriza dentro. En competiciones internacionales, cámaras adicionales pueden ayudar en situaciones dudosas cercanas a las líneas de sector.
Qué pasa si el objeto rueda fuera del sector
Esta es una regla importante: lo que determina la validez del lanzamiento es el punto de impacto inicial del artefacto, no el punto donde finalmente se detiene. Si un disco aterriza dentro del sector pero rueda o rebota hasta fuera, el intento es válido. Los jueces marcan el punto de primer contacto.
En la práctica, esto también significa que un artefacto que aterriza justo en la línea del sector (tocándola) es nulo: el punto de caída debe estar dentro del sector, no en la línea o fuera de ella.
Seguridad del público y los jueces
El sector de caída establece la zona de riesgo donde puede caer el artefacto. Todas las personas que no sean jueces deben estar fuera de esta zona durante la competición. Los jueces de campo que operan dentro del sector (para marcar y medir) deben estar detrás de la posición del artefacto y nunca en la trayectoria de vuelo.
En los lanzamientos de disco y martillo, la jaula protectora reduce el riesgo fuera del sector, pero los protocolos de seguridad siguen siendo estrictos. La señal de permiso para lanzar (normalmente una bandera verde) la da el juez responsable solo cuando el sector está despejado.
El sector en estadios multipropósito
En muchos estadios olímpicos y de grandes competiciones, las pruebas de lanzamiento se realizan dentro del infield mientras otras pruebas se disputan en la pista. Esto obliga a coordinaciones estrictas: los jueces de lanzamiento deben sincronizarse con los responsables de las pruebas de pista para garantizar que nadie cruce el sector durante un intento.
Esta complejidad logística hace que los lanzamientos de disco y martillo a veces se programen en sesiones específicas o en horarios donde la pista no está en uso. El lanzamiento de jabalina, por su trayectoria más previsible, es más sencillo de gestionar en sesiones conjuntas.
Las marcas de distancia en el sector
En las competiciones de alto nivel, el sector de caída suele tener marcas de referencia de distancia pintadas en el campo: líneas a 50 m, 60 m, 70 m, 80 m (según la prueba). Estas marcas son orientativas para los jueces y los espectadores, no forman parte del reglamento formal de validez.