El suplex es uno de los movimientos más versátiles y espectaculares del repertorio de la lucha libre profesional. En su esencia, consiste en levantar al rival del suelo y lanzarlo contra el tapiz con el cuerpo invertido o en un arco, aprovechando el peso del adversario como arma. La denominación suplex abarca en realidad una familia amplia de movimientos que comparten la idea del lanzamiento aéreo, pero que difieren en el punto de agarre, la dirección del lanzamiento y el ángulo de impacto.
El suplex alemán, popularizado en la lucha americana por Brock Lesnar y antes por Kurt Angle, es quizás el más reconocible de todos. El atacante se coloca detrás del rival, lo abraza por la cintura y tira hacia atrás arqueando la espalda, haciendo que el rival vuele por encima en un arco perfecto y aterrice con la parte superior de la espalda y la nuca en el tapiz. Cuando el atacante mantiene el agarre y aprieta los hombros del rival contra el tapiz al terminar el movimiento, se convierte directamente en un pin. La versatilidad de poder encadenar varios suplexes alemanes consecutivos, como Lesnar hace rutinariamente, es una de las herramientas narrativas más poderosas del wrestling moderno.
El suplex tiene también representación en la lucha olímpica de estilo libre y grecolatino, de donde la lucha libre profesional tomó prestado el nombre y el concepto. En esas modalidades deportivas reales, el suplex es igualmente espectacular pero exige cooperación cero del rival, lo que convierte su ejecución en un ejercicio de fuerza y técnica pura. Los luchadores profesionales que tienen base en lucha olímpica, como Angle, Lesnar o Shelton Benjamin, suelen destacar por la autenticidad y la velocidad de sus suplexes, rasgos que el público aficionado a la lucha real aprecia especialmente.