El Titantron es la columna vertebral visual de la presentación de los luchadores de WWE. Desde su introducción a mediados de los años 90, esta pantalla gigante ubicada al fondo del arco de entrada ha transformado la experiencia de ver llegar a un luchador al ring. Antes del Titantron, la entrada de un luchador consistía esencialmente en caminar por el pasillo mientras sonaba su música. Con el Titantron, cada entrada se convierte en un vídeo musical en vivo, una producción multimedia diseñada para comunicar quién es ese personaje en los treinta segundos antes de que el combate comience.
El vídeo del Titantron de cada luchador es una pieza de producción cuidadosamente diseñada. Incluye clips de sus mejores momentos en el ring, imágenes que refuerzan su personalidad, efectos visuales temáticos y en algunos casos mensajes o frases que resumen su filosofía de personaje. El Undertaker tiene uno de los Titantrons más elaborados de la historia, con imágenes de niebla, cementerios y relámpagos que refuerzan su personaje sobrenatural. John Cena usó durante años un vídeo que mezclaba sus victorias con su estética de hip-hop y sus colores verde y naranja de «Marine».
La combinación del Titantron con la música de entrada y los efectos de iluminación y pirotecnia es tan importante para el espectáculo de la lucha libre moderna que los productores de WWE tienen equipos enteros dedicados a coordinar estos elementos. Una entrada perfectamente ejecutada puede levantar al público aunque el luchador no haya dicho ni hecho nada todavía. Por el contrario, un personaje con entrada genérica y sin elementos visuales distintivos tiene el obstáculo inicial de no generar expectativa en el camino al ring. La entrada es el primer acto de cada combate, y el Titantron es su escenario principal.