Antes de que existiera el wrestling tal como lo conocemos hoy —transmitido globalmente, con millones de seguidores en todos los continentes y como producto de entretenimiento multimillonario— existió Hulk Hogan. El luchador de la melena rubia, el bigote de herradura y los músculos exagerados fue el personaje que transformó la WWF (hoy WWE) de una empresa regional de entretenimiento en un fenómeno cultural global en los años 80, definiendo lo que se conoce como la «era dorada» del wrestling profesional.
La transformación de la WWF
Cuando Hulk Hogan ganó el Campeonato de la WWF a Iron Sheik en enero de 1984, la empresa de Vince McMahon era una compañía regional de la costa este de Estados Unidos. Cuatro años después, era el mayor espectáculo de entretenimiento del mundo, transmitido en decenas de países y con un público de millones de personas.
Hogan fue el protagonista central de esa transformación. Su personaje —el patriota americano, el héroe sin fisuras que «Hulkmanea» a sus rivales, que pide al público que «escuche a las Hulkamaniacs»— conectó perfectamente con el espíritu de los Estados Unidos de los años Reagan: optimismo, fuerza, victoria inevitable del bien sobre el mal.
WrestleMania: el evento que lo cambió todo
El papel de Hulk Hogan en la creación de WrestleMania es inseparable de la historia de ese evento. La primera WrestleMania en 1985 fue un riesgo enorme para McMahon: el primer pay-per-view de la historia del wrestling, ante 19.000 personas en el Madison Square Garden de Nueva York. Hogan fue la estrella principal y su combate fue el cierre estelar del show.
El éxito de WrestleMania I dio luz verde a la expansión definitiva de la empresa, y las siguientes ediciones consolidaron el evento como el equivalente del Super Bowl en el mundo del entretenimiento deportivo. Hogan fue el protagonista principal de las primeras cuatro o cinco ediciones, construyendo WrestleMania y siendo construido por ella al mismo tiempo.
Seis reinados como campeón
Hulk Hogan acumuló seis reinados como Campeón de la WWF/WWE a lo largo de su carrera en la empresa, con un primer reinado de casi cuatro años (1984-1988) que fue el más largo de la era moderna de la compañía hasta ese momento. Su reinado fue el eje sobre el que se construyó toda la narrativa de la empresa durante esos años.
Hogan también ganó títulos en la WCW (World Championship Wrestling) durante los años 90, cuando formó el villano New World Order (nWo) junto a Scott Hall y Kevin Nash, un giro narrativo que revolucionó el wrestling de nuevo y revitalizó su carrera en una segunda era de éxito.
El legado cultural de la Hulkamanía
El impacto de Hulk Hogan en la cultura popular americana —y global— de los años 80 es difícil de exagerar. Apareció en Rocky III junto a Sylvester Stallone, fue el protagonista de una serie animada (Hulk Hogan’s Rock ‘n’ Wrestling), se reunió con el presidente Ronald Reagan en la Casa Blanca y fue portada de las principales revistas de entretenimiento del mundo.
La «Hulkamanía» fue un fenómeno de merchandising sin precedentes en el mundo del wrestling: sus camisetas, muñecos y productos licenciados se vendieron en todo el mundo, estableciendo el modelo de negocio que la WWE sigue utilizando hoy.