El gut-wrench es posiblemente la técnica de suelo más característica y practicada de la lucha olímpica, en especial de la modalidad greco-romana. Su nombre en inglés describe literalmente la acción: un abrazo de cintura con el que el atacante tuerce el cuerpo del rival. La mecánica es sencilla de entender pero difícil de ejecutar con eficacia a alto nivel: se requiere una fuerza de abrazo considerable y una explosividad rotacional que se trabaja de forma específica en el entrenamiento.
La posición de partida del gut-wrench es el parterr, que es la posición de suelo con el defensor en cuatro apoyos y el atacante detrás. El atacante rodea la cintura del rival con los brazos, entrelaza firmemente las manos y aplica una torsión lateral que hace rodar al rival sobre la espalda. Si la espalda del rival queda expuesta hacia el tatami, el árbitro otorga 2 puntos. El atacante puede intentar múltiples giros consecutivos: cada uno que consuma con exposición suma otros 2 puntos al marcador.
Desde el punto de vista físico, el gut-wrench es una prueba de fuerza funcional del tren superior y la potencia rotatoria del core. Los luchadores que destacan en esta técnica suelen tener una fuerza de abrazo inusual y una coordinación de caderas y espalda muy desarrollada. En los campeonatos del mundo de greco-romana es habitual ver combates donde un luchador ejecuta tres, cuatro o cinco gut-wrenches consecutivos sobre el mismo rival, acumulando 6, 8 o más puntos en pocos segundos gracias a una sola posición de dominio.