Las modalidades de lucha que conocemos hoy —libre olímpica, grecorromana y sambo— son el resultado de siglos de evolución, influencias cruzadas y procesos de codificación que transformaron prácticas de lucha ancestrales en deportes modernos con reglas precisas, instituciones internacionales y calendarios de competición.
Del pale griego a la lucha moderna
La lucha griega (pale) y el pancracio (pankration) fueron los antecedentes directos de la lucha deportiva occidental. Con la decadencia del Imperio Romano y la supresión de los Juegos Olímpicos por el Emperador Teodosio en el año 393 d.C., la lucha como deporte organizado perdió su contexto institucional aunque nunca desapareció como práctica popular.
Durante la Edad Media y el Renacimiento, la lucha continuó existiendo en ferias, torneos y como práctica militar informal en toda Europa. Los tratados de artes marciales europeas (los Fechtbücher alemanes del siglo XIV-XVI) incluyen descripciones de técnicas de lucha (ringen) que son reconocibles en la lucha moderna.
La codificación del siglo XIX
El siglo XIX fue decisivo para la transformación de la lucha en deporte moderno. En el contexto del movimiento de sistematización y reglamentación de los deportes que ocurrió en toda Europa y América del Norte, la lucha fue codificada en estilos diferenciados.
La lucha grecorromana
En Francia, a mediados del siglo XIX, se desarrolló un estilo de lucha “noble” que prohibía el uso de las piernas y los agarres por debajo de la cintura. Este estilo, inspirado en los ideales de la Antigüedad clásica y en la estética de la lucha romana representada en la escultura, se denominó lucha greco-romana. Se extendió rápidamente por Europa continental, especialmente en los países escandinavos, donde tuvo un enorme éxito.
La lucha grecorromana fue incluida en los primeros Juegos Olímpicos modernos de Atenas 1896, lo que le dio un enorme prestigio y aceleró su difusión internacional.
La lucha libre anglosajona
En Gran Bretaña y especialmente en EE.UU., se desarrolló en el mismo periodo un estilo de lucha que permitía el uso de las piernas para atacar y defenderse. En EE.UU., la lucha libre se convirtió en un deporte popular en los campus universitarios, en los circos ambulantes y en los torneos de los campamentos de trabajo y las fiestas populares.
La lucha libre estadounidense fue codificada y estandarizada principalmente a través de las universidades y los torneos amateur organizados, y fue incluida en el programa olímpico en los Juegos de St. Louis 1904.
El estilo iraní: Varzesh-e Bastani
El estilo de lucha tradicional iraní (koshti) es una de las tradiciones de lucha más antiguas del mundo. En el siglo XX fue modernizado y adaptado al formato de la lucha libre olímpica, convirtiéndose en la base de la impresionante tradición de lucha de Irán en el contexto internacional.
El nacimiento del sambo (siglo XX)
El sambo (Самбо, acrónimo de самозащита без оружия, “autodefensa sin armas”) es el caso más reciente de creación de una modalidad de lucha completamente nueva. Fue desarrollado en la Unión Soviética en los años 1920-1930 como un sistema de combate aplicado para las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado.
Sus creadores, Vasili Oschepkov (que había estudiado judo en Japón con el propio Jigoro Kano) y Viktor Spiridonov, desarrollaron un sistema que combinaba técnicas del judo, la lucha libre, la lucha griega y múltiples artes marciales de las repúblicas soviéticas. El sambo fue reconocido como deporte nacional soviético en 1938.
Hoy el sambo tiene dos variantes principales:
- Sambo deportivo: orientado a la competición, con técnicas de proyección, volteo y control en el suelo.
- Sambo de combate: incluye golpes y técnicas de sometimiento, más parecido a la MMA moderna.
La lucha libre femenina: del margen al centro olímpico
La lucha femenina tuvo un largo camino hasta su reconocimiento olímpico. Durante décadas, las mujeres practicaban lucha solo a nivel amateur y en competiciones no oficiales. La primera aparición olímpica femenina fue en Atenas 2004, con cuatro categorías de lucha libre. Desde entonces, el número de categorías femeninas ha aumentado y el nivel de competición ha crecido exponencialmente, con Japón como principal potencia hasta la aparición de competidoras de otros países.
Las modalidades del futuro
El grappling (lucha sin ropa, similar al wrestling universitario americano pero con reglas propias) es reconocido por la UWW y tiene sus propios Campeonatos del Mundo. Además, la popularización del jiu-jitsu brasileño y la MMA ha creado nuevas audiencias interesadas en las técnicas de lucha en el suelo, lo que podría influir en la evolución futura de las modalidades de lucha deportiva.