La lucha deportiva es uno de los deportes más antiguos de la humanidad. Antes de que existieran el boxeo, el atletismo o cualquier otro deporte codificado, los seres humanos ya se medían en combates de lucha. Desde las pinturas rupestres del Paleolítico hasta los estadios olímpicos modernos, la lucha ha acompañado a la humanidad a lo largo de toda su historia conocida.
Los orígenes prehistóricos
Las evidencias más antiguas de lucha como actividad humana son representaciones artísticas. En las cuevas de Lascaux (Francia) y en otras localizaciones del arte rupestre europeo, se han encontrado dibujos que representan figuras humanas en posiciones que recuerdan al combate de lucha. Estas imágenes datan de hace entre 15.000 y 17.000 años.
En el antiguo Egipto, el templo de Beni Hassan (circa 2000 a.C.) contiene más de 400 representaciones de parejas en combate de lucha, mostrando técnicas que son reconocibles para cualquier luchador moderno: derribos, proyecciones, llaves.
La lucha en las civilizaciones antiguas
Mesopotamia
La lucha aparece en los textos más antiguos de la humanidad. En la Epopeya de Gilgamesh (circa 2100 a.C.), el combate de lucha entre Gilgamesh y Enkidu es el episodio central de la obra. Esto refleja la importancia cultural que la lucha tenía en las civilizaciones de Mesopotamia.
Antigua Grecia
En la Antigua Grecia, la lucha (pale) era uno de los deportes más importantes. Formaba parte del pentatlón original y era considerada una de las artes más nobles que un ciudadano griego podía practicar. Los grandes filósofos griegos, incluyendo Platón y Sócrates, practicaron la lucha. Platón, cuyo nombre verdadero era Aristocles, recibió el apodo de “Platón” (que significa “el de espaldas anchas”) por su constitución atlética y su práctica de la lucha.
El Imperio Romano
Los romanos adoptaron la cultura atlética griega, incluyendo la lucha. Sin embargo, la lucha romana tendía a ser más brutal y espectacular que la griega. Los gladiadores incluían especialistas en lucha cuerpo a cuerpo.
La Edad Media y las luchas tradicionales
Con la caída del Imperio Romano, la lucha no desapareció sino que se diversificó en múltiples tradiciones locales por todo el mundo:
- Lucha celta: en Irlanda, Escocia y Cornualles se mantuvieron tradiciones de lucha que persisten hasta hoy.
- Lucha escandinava: el glíma islandés tiene una tradición ininterrumpida de más de mil años.
- Lucha turca (yağlı güreş): la lucha aceitada turca, donde los luchadores se untan el cuerpo con aceite de oliva, sigue celebrándose anualmente en Edirne.
- Lucha mongola (bökh): parte de las festividades del Naadam mongol.
- Sumo japonés: deporte nacional de Japón con más de mil años de historia documentada.
La codificación del deporte moderno
La lucha moderna como deporte codificado surgió principalmente en Europa durante el siglo XIX, en el contexto del movimiento de sistematización de los deportes que daría lugar a la mayoría de los deportes olímpicos actuales.
La lucha grecorromana
La lucha grecorromana, a pesar de su nombre evocador, es una creación del siglo XIX. Se desarrolló principalmente en Francia como un estilo de lucha “noble” que evitaba los agarres por debajo de la cintura y las técnicas consideradas “sucias”. Su nombre hace referencia a las tradiciones clásicas de las que se inspiraba.
La lucha libre
La lucha libre se desarrolló en los países anglosajones (especialmente en Gran Bretaña y EE.UU.) como un estilo más permisivo que permitía el uso de las piernas para atacar y defenderse.
Los Juegos Olímpicos modernos
La lucha grecorromana fue uno de los deportes incluidos en los primeros Juegos Olímpicos modernos de Atenas 1896. La lucha libre masculina se incorporó en St. Louis 1904. La lucha femenina tuvo que esperar hasta Atenas 2004 para tener su primera aparición olímpica.
La crisis olímpica de 2013 y la reforma
En 2013, el Comité Olímpico Internacional anunció que la lucha podría ser excluida del programa olímpico a partir de 2020. La amenaza fue un shock para el mundo de la lucha y llevó a una reforma profunda: la FILA cambió su nombre por United World Wrestling (UWW), modernizó el reglamento para hacerlo más dinámico y atractivo, y mejoró su gobernanza. El resultado fue que en septiembre de 2013 el COI readmitió a la lucha en el programa olímpico, garantizando su continuidad hasta al menos los Juegos de 2028.