En un deporte donde se alcanzan velocidades superiores a los 140 km/h en posición tumbada con la cabeza a pocos centímetros del hielo, el equipamiento de seguridad no es un complemento sino una cuestión vital. La FIL regula con detalle cada elemento del equipo del atleta, buscando el equilibrio entre la máxima protección posible y las exigencias aerodinámicas que hacen al luge tan espectacularmente rápido.
El casco es el elemento de seguridad más importante. Debe ser integral —cubriendo totalmente la cabeza y el mentón— y llevar una visera transparente que proteja los ojos y la cara. Su diseño es aerodinámico y se diferencia del casco convencional de motociclismo en la forma de la parte trasera, que está diseñada para ajustarse a la posición de la nuca apoyada sobre el trineo. Los cascos de luge de competición son fabricados a medida por empresas especializadas y cuestan varios miles de euros. El traje de competición es una segunda piel ajustada de material liso y de baja resistencia al aire, similiar a los trajes de neopreno de ciclismo de pista. No puede tener pliegues, cremalleras exteriores ni ningún elemento que cree resistencia aerodinámica adicional. Bajo el traje, los atletas llevan protecciones acolchadas en las zonas más vulnerables a los impactos: codos, rodillas y la zona lumbar, que es la que queda en contacto directo con el trineo.
Las punteras son un elemento característico del luge que no existe en las mismas proporciones en otras disciplinas. Son carcasas rígidas que cubren completamente los pies del atleta desde la punta hasta el tobillo. Su función es doble: proteger los pies de impactos en las paredes del canal —especialmente en curvas muy pronunciadas donde el trineo puede rozar— y proporcionar una superficie aerodinámica suave en la parte delantera del sistema atleta-trineo. Los guantes son de cuero grueso reforzado con pequeñas pinchos o garras de metal en los dedos, lo que permite al atleta agarrarse a las paredes del canal durante el paddling de salida sin resbalar sobre el hielo. Cada elemento del equipamiento es verificado por los jueces antes de la competición.