El cambio de marchas en moto de competición es un elemento técnico que influye directamente en el tiempo por vuelta. Cada cambio de marcha, tanto ascendente como descendente, puede hacerse con o sin pérdida de tracción, y la velocidad y calidad de esos cambios marca diferencias en la aceleración y en la estabilidad de la moto durante la frenada.
La caja secuencial
Las motos de competición utilizan cajas de cambios secuenciales, en las que las marchas se seleccionan siempre en orden ascendente o descendente, una a la vez, mediante el pedal de cambio. No existe la posición neutra entre marchas como en los coches: para pasar de primera a tercera hay que pasar obligatoriamente por segunda. Esta mecánica es intrínseca al funcionamiento de las motos, pero en competición la caja está optimizada para permitir cambios extremadamente rápidos.
El quickshifter: cambio ascendente sin soltar el gas
El quickshifter o sensor de cambio rápido permite subir marchas sin soltar el gas ni utilizar el embrague. El sistema detecta la presión sobre el pedal de cambio y en ese instante interrumpe brevemente la inyección de combustible, lo que provoca una caída momentánea del par motor. En ese instante sin par, el engranaje de la nueva marcha entra sin necesidad de embrague ni de cerrar el gas. El corte de inyección dura apenas unos milisegundos y el gas se recupera de inmediato.
El resultado es un cambio ascendente casi instantáneo que no interrumpe la aceleración.
El blipper: cambio descendente con blip
En la dirección descendente, el cambio sin embrague es más complejo porque hay que sincronizar las velocidades del motor con la nueva marcha. Si se baja una marcha con el motor a pocas rpm y la rueda trasera girando rápido, el motor frenaría de golpe la rueda y esta podría bloquearse. El blipper resuelve esto dando un golpe breve de gas (blip) automáticamente al bajar la marcha, aumentando las rpm del motor para sincronizarlas con la velocidad de la rueda. El resultado es un cambio descendente suave que estabiliza la moto durante la frenada.
Punto de cambio ideal por RPM
Cada motor tiene un rango de potencia máxima (la zona de la curva de potencia donde el motor rinde al máximo). El punto de cambio ideal es aquel que mantiene el motor dentro de ese rango tras el cambio. Generalmente se sube de marcha poco antes de que el motor llegue al límite de rpm (el corte del limitador) y se baja cuando las rpm caen por debajo del rango de potencia útil. En competición, los técnicos programan indicadores luminosos en el cuadro de instrumentos para marcar el punto de cambio óptimo para cada marcha en cada circuito.