En los campos de batalla del sudeste asiático medieval, los reinos que luchaban por el control del territorio necesitaban guerreros. Y los guerreros del reino de Siam —como se llamaba entonces el país que hoy conocemos como Tailandia— desarrollaron con el tiempo un sistema de combate cuerpo a cuerpo que usaba todos los recursos del cuerpo humano como armas: puños, codos, rodillas, pies. Ese sistema, llamado Muay Boran, es el antepasado directo del Muay Thai moderno.
El contexto histórico: guerras y reinos
La historia del Muay Thai no puede entenderse sin el contexto de las constantes guerras que marcaron el sudeste asiático entre los siglos XII y XIX. Los reinos de Siam, Birmania, Khmer y Laos combatieron durante siglos por el control de la región, y los soldados siameses necesitaban sistemas de combate efectivos tanto con armas como sin ellas.
El reino de Ayutthaya (1350-1767), capital del reino siamés durante cuatro siglos, fue uno de los grandes centros de desarrollo del arte marcial tailandés. Las crónicas del período registran entrenamientos de combate cuerpo a cuerpo para los soldados, y los relatos populares hablan de guerreros que usaban un sistema de combate con puños, codos, rodillas y pies que los hacía letales incluso desarmados.
El Muay Boran: el sistema de los guerreros
El Muay Boran (muay = lucha/boxeo, boran = antiguo) era el sistema de combate sin reglas de los guerreros siameses. A diferencia del Muay Thai deportivo moderno, el Muay Boran no tenía ring, no tenía guantes y no tenía árbitros. Era un sistema pensado para el combate real, para situaciones en que la vida dependía de la capacidad de incapacitar al rival lo antes posible.
El Muay Boran incluía técnicas que hoy están prohibidas en el Muay Thai deportivo: golpes de cabeza, ataques a los ojos, patadas a las rodillas para romperlas, proyecciones violentas y técnicas específicas para combatir contra múltiples rivales. Los guerreros envolvían las manos con tiras de cáñamo o cuero endurecido, a veces impregnado en resina y arena para mayor daño, una imagen muy diferente a los guantes modernos.
Distintas regiones del reino desarrollaron estilos particulares del Muay Boran: el Muay Korat del noreste, conocido por su fuerza devastadora; el Muay Lopburi del centro, que enfatizaba la velocidad y la inteligencia táctica; el Muay Chaiya del sur, célebre por su defensa sofisticada; y el Muay Thasao del norte, que combinaba velocidad y agilidad. Estas tradiciones regionales convivieron y se influyeron mutuamente durante siglos, contribuyendo a la riqueza del sistema que finalmente convergió en el Muay Thai moderno.
La caída de Ayutthaya y el nacimiento de una leyenda
En 1767 ocurrió uno de los eventos más traumáticos de la historia tailandesa: el reino birmano conquistó y destruyó Ayutthaya. La ciudad fue arrasada, sus tesoros saqueados y su población esclavizada o dispersada. Este momento trágico también produjo la leyenda fundacional más importante del Muay Thai: la historia de Nai Khanomtom, el prisionero de guerra tailandés que ganó su libertad derrotando a nueve guerreros birmanos consecutivos usando su arte marcial.
La historia de Nai Khanomtom, real o legendaria, captura perfectamente el espíritu del Muay Thai en el imaginario tailandés: el combatiente individual que con su habilidad, su valentía y su técnica derrota a enemigos más numerosos y gana el respeto incluso de sus captores.
La transición al deporte
A lo largo del siglo XVIII y, sobre todo, del XIX, el Muay Boran fue evolucionando de arte de guerra a práctica deportiva. Los torneos y combates entre peleadores de diferentes regiones se volvieron populares entre todas las clases sociales, incluyendo la nobleza y la realeza. El rey Rama V (Chulalongkorn, 1868-1910) era un gran aficionado al Muay Thai y contribuyó a su normalización y popularización.
En el siglo XX, con la introducción del ring de boxeo, los guantes y las reglas modernas —importadas en parte del boxeo occidental—, el Muay Boran fue gradualmente reemplazado por el Muay Thai como práctica deportiva dominante, aunque el Muay Boran nunca desapareció del todo y hoy se practica como arte preservado y como espectáculo cultural.