De todas las armas del Muay Thai, el codo es la más temida, la más exclusiva y la que con mayor frecuencia termina combates sin que el rival caiga al suelo. No porque produzca nocauts espectaculares —aunque los produce—, sino porque puede abrir heridas que sangran con tal profusión que el médico de ringside o el árbitro se ven obligados a detener el combate. Un codo bien colocado puede terminar la noche de un combatiente que estaba ganando por puntos.
Por qué el codo es tan peligroso
La anatomía tiene mucho que decir aquí. El codo es un hueso duro rodeado de muy poco tejido blando; al impactar, toda la energía se concentra en un área pequeña y dura. El objetivo más habitual es la zona de la ceja y la frente del rival: una piel fina sobre hueso, sin músculo amortiguador, que se corta fácilmente con un impacto contundente.
Una vez que una herida se abre en la ceja, la sangre fluye hacia el ojo y ciega parcialmente al combatiente, que además siente la presión de que el médico puede detener el combate en cualquier momento. La psicología del codo es tan importante como el daño físico.
El codo horizontal
Es el codo más básico y más utilizado. El peleador pivota sobre los pies, rota la cadera y lanza el codo lateralmente hacia la ceja del rival, con el antebrazo paralelo al suelo. Se lanza desde distancia media-corta y es especialmente efectivo al salir de un clinch o al contraatacar cuando el rival avanza.
El codo horizontal puede lanzarse tanto con el brazo dominante como con el brazo débil, y puede combinarse con jabs, crosses y patadas para crear secuencias que confundan al rival y lo abran a recibir el codo en la entrada.
El codo descendente
El combatiente levanta el codo por encima de la cabeza y lo deja caer con fuerza hacia abajo, buscando la nariz, la ceja o la parte superior de la cabeza del rival. Es especialmente efectivo cuando el rival baja la guardia o la cabeza, y desde el clinch cuando se consigue doblar al oponente hacia abajo.
El codo descendente genera una gran fuerza gracias a la gravedad añadida al movimiento del brazo, y los golpes en la nariz con este tipo de codo son extremadamente dolorosos y potencialmente capaces de romperla.
El codo diagonal y el codo ascendente
El codo diagonal baja desde arriba en un ángulo de unos 45 grados, buscando las sienes o las cejas. El codo ascendente se lanza de abajo hacia arriba, buscando el mentón o la nariz del rival desde una posición baja o al recuperarse de un desequilibrio. Este último es especialmente peligroso porque el rival raramente lo espera desde esa dirección.
El spinning elbow: el codo giratorio
El codo giratorio —en que el peleador da un giro de 360 grados y lanza el codo al final de la rotación— es uno de los golpes más espectaculares del Muay Thai. Requiere precisión y valentía, ya que durante el giro el peleador pierde la visión del rival por un instante, pero cuando conecta limpio puede terminar el combate instantáneamente.
El codo de 12 a 6 (descendente vertical, de arriba abajo) está prohibido en las MMA bajo las reglas unificadas, pero es legal en el Muay Thai puro. Se lanza directamente hacia abajo sobre la cabeza o la nuca del rival y puede generar una fuerza de impacto muy superior a la mayoría de los golpes del arsenal.
El codo en el contexto táctico
El codo se usa frecuentemente como arma de contraataque: cuando el rival avanza lanzando un golpe, el defensor puede cerrar distancia y lanzar el codo simultáneamente, interceptando al atacante con su propio impulso. También es un arma natural al salir del clinch: cuando el árbitro separa a los peleadores o cuando uno de ellos decide retirarse del agarre, el momento de separación es el momento perfecto para lanzar un codo de salida.
En el Muay Thai de alto nivel tailandés, la capacidad de usar el codo con precisión y en el momento correcto distingue a los combatientes más completos de los meramente buenos. No en vano, en los estadios tailandeses los knockouts por codo son los que generan las reacciones más entusiastas del público.