El Mundial de Japón y Corea del Sur de 2002 fue uno de los torneos más sorprendentes e irregulares de la historia de la competición. El primer Mundial en Asia y la primera coorganización de dos países trajeron consigo resultados inesperados, actuaciones arbitrales muy cuestionadas y una cadena de eliminaciones que sacudieron al fútbol europeo y sudamericano. Por encima de todo, fue el torneo de la redención de Ronaldo.
El primer Mundial en Asia
La doble sede de Japón y Corea del Sur fue una decisión sin precedentes que respondía al creciente interés de Asia por el fútbol y al deseo de la FIFA de globalizar el torneo. Los 20 estadios —10 en cada país— estaban distribuidos por todo el territorio, lo que obligaba a viajes largos entre partidos y creaba una logística compleja para los equipos y los aficionados.
La diferencia horaria con Europa convirtió muchos partidos en madrugadas en el Viejo Continente, pero el seguimiento televisivo fue masivo. El torneo fue el más seguido hasta la fecha en términos de audiencia global acumulada.
Las sorpresas: Senegal y Corea
La primera gran sorpresa llegó el primer día del torneo: Senegal derrotó a Francia (1-0) en el partido inaugural. El campeón vigente cayó eliminado en la fase de grupos sin marcar ni un gol, mientras Senegal avanzaba hasta los cuartos de final en su debut mundialista. Pape Bouba Diop marcó el gol del debutante ante los titulados.
La otra gran sorpresa fue Corea del Sur. El anfitrión fue eliminando a Portugal, Italia y España en una cadena de resultados que generó una enorme polémica internacional. Las actuaciones de los árbitros en los partidos de Corea fueron objeto de críticas severas de todo el continente europeo. La FIFA nunca reconoció errores, pero la imagen del torneo quedó manchada.
La polémica eliminación de España
El partido de cuartos de final entre España y Corea del Sur del 22 de junio de 2002 en Gwangju es uno de los más controvertidos de la historia del Mundial. España marcó dos goles que el árbitro egipcio Gamal Ghandour anuló de forma inexplicable: el primero por un fuera de juego de Morientes en una posición claramente legal según las imágenes; el segundo, un remate de Joaquín en el que el balón había cruzado completamente la línea de gol según los análisis posteriores.
El partido llegó a penaltis. España falló dos lanzamientos y fue eliminada. La desolación del vestiario español y la indignación de la prensa internacional fueron enormes. Años después, el análisis fotogramétrico y de alta velocidad de las imágenes disponibles confirma que ambos goles deberían haber sido válidos.
La redención de Ronaldo
Si el Mundial de 1998 había dejado a Ronaldo en el peor momento de su carrera, el de 2002 fue su revancha. Plenamente recuperado de sus lesiones de rodilla, el brasileño llegó a Corea y Japón en su mejor versión física y mental.
Con 8 goles en 7 partidos —incluyendo el doblete en la final ante Alemania—, Ronaldo fue el máximo goleador del torneo y su mejor jugador. Brasil ganó todos sus partidos del torneo, con Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo formando un tridente ofensivo de primer nivel. La final del 30 de junio en Yokohama fue una demostración de poder: 2-0 a Alemania con los dos goles del número 9.
Datos del torneo
Se jugaron 64 partidos con 161 goles (2,52 de media). Ronaldo (8 goles) fue el máximo goleador, seguido de Miroslav Klose (5) y Rivaldo (5). Turquía fue la otra gran sorpresa del torneo, llegando hasta las semifinales y quedando en tercer lugar. La eliminación de potencias como Francia, Argentina, Portugal e Italia en la primera ronda fue una sacudida para el fútbol mundial que generó reformas en la preparación de los grandes torneos.