El Mundial de Francia de 1998 supuso la segunda gran ampliación del torneo, que pasó de 24 a 32 equipos con un formato de ocho grupos de cuatro. La consecuencia fue 64 partidos, más equipos de África y Asia y una mayor diversidad en la representación global. El torneo fue también el del triunfo de los anfitriones y el misterio que rodeó al equipo favorito en la noche de la final.
La nueva dimensión del torneo
Con 32 selecciones, el torneo de 1998 fue el más grande de la historia hasta esa fecha. África y Asia aumentaron su representación y surgieron sorpresas como la de Croacia, que llegó hasta las semifinales en su debut mundialista, o la de Nigeria, que eliminó a España.
El Stade de France, construido en Saint-Denis en las afueras de París para albergar la final, fue inaugurado precisamente con motivo del torneo. Con capacidad para 80.000 espectadores, se convirtió en el símbolo arquitectónico de una edición bien organizada y seguida por más de 1.000 millones de espectadores en la final, según las estimaciones de audiencia de la época.
Zidane y la final perfecta
La selección francesa, entrenada por Aimé Jacquet y liderada por Zinedine Zidane, llegó a la final como favorita pero con dudas. Zidane había sido suspendido dos partidos por una entrada contra Arabia Saudí y no había podido mostrar todo su potencial. La final contra Brasil sería su reivindicación.
El partido del 12 de julio de 1998 en el Stade de France fue una sorpresa táctica. Brasil, con Ronaldo en el centro del ataque, llegaba como gran favorito. Pero Zidane marcó dos goles de cabeza —en el minuto 27 y en el 46— en dos córners consecutivos, y Francia tomó el control del partido. Emmanuel Petit añadió el tercero en el descuento de un partido que los brasileños nunca encontraron.
El misterio de Ronaldo
La historia más oscura de la final de 1998 es el episodio que rodeó a Ronaldo en las horas previas al partido. El mejor jugador del mundo había sufrido lo que los médicos describieron como un episodio convulsivo en la tarde del día de la final. Fue retirado de la lista inicial de convocados, lo que generó una conmoción enorme. Horas después, volvió a aparecer en la lista de titulares.
Ronaldo jugó el partido pero no fue el Ronaldo conocido. Estuvo impreciso, desconcentrado, fuera de su mejor nivel. Brasil perdió 0-3. Las causas del episodio —tensión nerviosa, problema médico, presiones de patrocinadores, conflictos internos— nunca fueron aclaradas de forma definitiva. El libro de memorias del médico de la selección brasileña publicado años después añadió más preguntas que respuestas.
España en el torneo
España llegó al Mundial de 1998 con expectativas razonables. Superó la fase de grupos sin excesivas dificultades, pero en octavos de final se enfrentó a Nigeria, sorprendente segunda clasificada de su grupo. El partido fue dramático: España llegó a estar en ventaja pero Nigeria remontó para ganar (3-2). Fue una eliminación temprana y dolorosa que confirmaba las dificultades de la selección española para avanzar más allá de los octavos.
Datos del torneo
Se jugaron 64 partidos con 171 goles (2,67 de media). Davor Suker (Croacia) fue el máximo goleador con 6 tantos. La revelación del torneo fue precisamente Croacia, que en su debut mundialista llegó hasta las semifinales antes de caer ante Francia. El tercer puesto croata frente a Holanda fue un reflejo del nivel extraordinario de una selección que brillaba por primera vez en un escenario global.