Por qué el giro en baliza es tan importante
En natación en piscina, el viraje en la pared es una de las técnicas más entrenadas y perfeccionadas: el volteo o giro abierto determina en buena medida el resultado en distancias cortas. En aguas abiertas, el equivalente es el giro en baliza. Sin la propulsión de una pared, el giro en baliza depende exclusivamente de la técnica de brazada asimétrica y del posicionamiento previo.
Los giros en baliza son también los puntos de mayor contacto físico de una carrera de aguas abiertas. Decenas de nadadores intentan rodear el mismo punto de forma simultánea, creando un embudo donde el caos y el roce son inevitables.
Técnica de giro: la brazada de pivote
El giro eficiente en baliza se ejecuta en cinco fases:
1. Aproximación: durante los últimos 10-15 metros antes de la baliza, el nadador hace sighting frecuente (cada 2-3 brazadas) para calcular la distancia exacta y ajustar el ángulo de aproximación.
2. Reducción de amplitud: en los últimos 5 metros, el nadador acorta ligeramente la brazada y aumenta la frecuencia para tener más control del cuerpo en el giro.
3. La brazada de pivote: la mano del brazo interior (el más próximo a la baliza) entra al agua muy corta (cerca del hombro) y hace una tracción lateral que impulsa el cuerpo en la nueva dirección. El brazo exterior hace una brazada más larga y potente para completar el giro.
4. Rotación del cuerpo: durante la brazada de pivote, el cuerpo rota 90° o más según el ángulo del giro, aprovechando la rotación natural de la brazada de crol.
5. Salida del giro: una vez completado el pivote, el nadador retoma el ritmo normal de brazada en la nueva dirección, haciendo sighting inmediato para confirmar que va en la dirección correcta hacia la siguiente baliza.
Posicionamiento antes del giro
La posición que se tiene al llegar al punto de giro determina las opciones disponibles:
- Por el interior: más corto, pero más contacto físico con otros nadadores que hacen lo mismo.
- Por el exterior: menos contacto, pero recorrido más largo.
Los nadadores más hábiles en los giros suelen superar posiciones en los puntos de baliza precisamente porque la mayoría de los nadadores hacen giros amplios por miedo al contacto, mientras ellos pasan por el interior ajustados y ganan metros sin gastar energía extra.
Entrenamiento del giro en baliza
El giro en baliza se puede entrenar en piscina situando una boya o un objeto flotante en el carril y practicando el pivote alrededor de él. También en aguas abiertas con balizas reales. El objetivo es que el gesto sea automático para poder ejecutarlo bajo la presión del pack y el cansancio de la carrera.