La natación es uno de los deportes más completos que existen. Trabaja todo el cuerpo, es de bajo impacto articular y tiene beneficios cardiovasculares y musculares enormes. Además, es una habilidad de seguridad vital. Si quieres iniciarte, esta guía te explica cómo hacerlo de forma eficiente.
Material básico para empezar
En natación el equipamiento es mínimo pero hay que elegirlo bien:
- Bañador de entrenamiento: elige uno de poliéster o de tejido de alto rendimiento, no de lycra o algodón, que se degradan rápidamente con el cloro. Para hombres, los jammers (tipo mallas hasta la rodilla) son los más prácticos. Para mujeres, el bañador de cuerpo entero para entrenamiento. Presupuesto: 20-40 euros.
- Gafas de natación: imprescindibles para ver bajo el agua, proteger los ojos del cloro y mejorar la orientación en el carril. Elige unas que se ajusten bien a tu cara sin apretar. Las hay desde 10 euros. Marcas como Speedo, Arena o TYR tienen modelos fiables de entrada.
- Gorro de natación: obligatorio en muchas piscinas municipales y muy recomendable para mantener el cabello fuera de los ojos y reducir la resistencia al agua. Los de silicona son más duraderos que los de látex.
Materiales opcionales pero útiles para aprender: tabla de natación (para practicar la patada), pullbuoy (para trabajar la brazada sin patear) y aletas (para mejorar la posición en el agua).
Dónde practicarlo
- Piscinas municipales: la opción más accesible en precio. La mayoría de ciudades españolas tienen piscinas municipales cubiertas con bonos de entrada a precios reducidos (30-50 euros al mes).
- Clubs de natación: para quienes quieren entrenar con estructura y compañeros. Los clubs afiliados a la Real Federación Española de Natación (RFEN) tienen grupos para todos los niveles, incluidos adultos que aprenden desde cero.
- Clases para adultos principiantes: muchas piscinas municipales y clubs ofrecen cursos específicos para adultos que no saben nadar o que quieren mejorar su técnica. Son la mejor inversión si partes de cero.
Primeros pasos: qué aprender primero
El orden de aprendizaje en natación es fundamental para no crear malos hábitos:
- La flotación: antes de nadar hay que perder el miedo al agua y aprender a flotar boca arriba y boca abajo. La flotación correcta es la base de todo lo demás.
- La respiración en crol: aprender a girar la cabeza para respirar (no levantarla) es el fundamento técnico más importante del estilo crol. La respiración bilateral —alternando lado derecho e izquierdo— equilibra la brazada.
- La patada de crol: pequeña, rápida, desde la cadera. La patada no es el motor principal del avance (lo es la brazada) pero estabiliza el cuerpo en el agua.
- La brazada de espalda: el estilo espalda es el más accesible para principiantes porque la boca siempre está fuera del agua. Es un buen complemento al crol para trabajar diferentes grupos musculares.
Coste orientativo para principiantes
| Concepto | Coste aproximado |
|---|---|
| Bañador de entrenamiento | 20-40 € |
| Gafas de natación | 10-25 € |
| Gorro de silicona | 5-10 € |
| Bono piscina municipal | 30-50 €/mes |
| Cursos de iniciación para adultos | 40-80 €/mes |
| Cuota club de natación | 40-70 €/mes |
¿Cuánto tarda uno en progresar?
La natación tiene una curva de aprendizaje inicial que puede resultar frustrante porque todo ocurre en un entorno poco familiar —el agua— y la técnica importa más que en casi cualquier otro deporte. Un principiante que empieza desde cero tarda habitualmente entre uno y tres meses en completar largos de 25 metros con técnica razonable.
La mejora es continua pero gradual. Con seis meses de práctica regular (dos o tres veces por semana), la mayoría de principiantes puede completar 500 metros seguidos con técnica de crol y espalda. La resistencia y la técnica de los estilos más complejos —braza y mariposa— llevan más tiempo, pero no son necesarios para disfrutar de la natación desde el principio.