En 2007, el entonces presidente del COI Jacques Rogge presentó una propuesta que muchos consideraban audaz: crear unos Juegos Olímpicos específicamente para jóvenes atletas, entre 14 y 18 años, que no solo compitieran sino que también participaran en programas educativos y de valores. Dos años después, en 2009, el COI aprobó oficialmente la creación de los Juegos Olímpicos de la Juventud. El 14 de agosto de 2010, en Singapur, comenzaba una nueva era del olimpismo.
El origen: una respuesta a la desconexión generacional
A finales de la primera década del siglo XXI, el COI afrontaba un desafío evidente: los Juegos Olímpicos estaban perdiendo relevancia entre las audiencias más jóvenes. La competición de los mejores atletas del mundo, que generalmente se encuentran entre los 22 y 35 años, no conectaba emocionalmente con adolescentes que consumían deporte de forma diferente.
La idea de los JOJ era doble: crear una plataforma donde los jóvenes talentos pudieran vivir la experiencia olímpica antes de llegar a los Juegos adultos, y hacer del evento algo más interactivo, con programas educativos, actividades culturales y formatos de competición adaptados a un público joven.
Singapur 2010: el primer experimento
Los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud se celebraron en Singapur en agosto de 2010. Participaron 3.600 atletas de 204 países en 26 deportes. La ciudad-estado asiática resultó un escenario ideal para el lanzamiento: compacta, organizada y con excelentes infraestructuras, permitió que los atletas se desplazaran fácilmente entre venues y actividades.
Los JOJ de Singapur introdujeron también eventos mixtos por países, una novedad que los Juegos adultos tardarían años en adoptar: carreras de relevos donde cada equipo debía incluir atletas de diferentes naciones y géneros. Esta innovación anticipó la tendencia hacia la diversificación que luego se vería en los Juegos de París 2024.
Nankín 2014 y Buenos Aires 2018
La segunda edición se celebró en Nankín, China, en 2014, con 3.787 atletas de 201 países. Fue en estos Juegos donde Neeraj Chopra, el lanzador de jabalina indio que luego ganaría el oro olímpico en Tokio 2020, empezó a hacerse notar en el panorama internacional.
Buenos Aires 2018 fue la tercera edición y la primera en América del Sur. Participaron 4.000 atletas de 206 países. Los JOJ de Buenos Aires introdujeron el skateboard en el programa olímpico juvenil antes de que debutara en los Juegos adultos en Tokio 2020, siguiendo la tradición de los JOJ como laboratorio para nuevos deportes.
Dakar 2026: África entra en la historia
Los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud de verano, programados para Dakar 2026 en Senegal, suponen un hito histórico: serán los primeros JOJ celebrados en África. La designación de Dakar como sede fue anunciada por el COI en 2018 como parte de la estrategia Agenda Olímpica 2020, que apuesta por llevar el olimpismo a nuevas regiones del mundo.
Dakar acogerá a miles de jóvenes atletas de todo el mundo en un contexto geopolítico y cultural completamente diferente a las ediciones anteriores, todas ellas en Asia, Europa o América. Para el continente africano, que ha ganado protagonismo creciente en los Juegos adultos especialmente en atletismo, representa un reconocimiento y un impulso de primera magnitud.
El programa: más que una competición
Lo que diferencia a los JOJ de los Juegos adultos no es solo la edad de los participantes. El programa incluye obligatoriamente:
Talleres de educación olímpica: sobre los valores del olimpismo, la lucha contra el dopaje, la nutrición deportiva y la gestión de la carrera atlética.
Actividades culturales: intercambios entre delegaciones, actividades artísticas y eventos que fomentan el conocimiento mutuo entre jóvenes de culturas distintas.
Foros con atletas: encuentros con leyendas del deporte que comparten su experiencia con los jóvenes participantes.
Proyectos de legado: actividades de voluntariado e impacto social en la ciudad anfitriona.
Este componente extradepotivo es deliberado: el COI quiere que los JOJ sean también una experiencia formativa, no solo un escaparate de talento.
El debate sobre su utilidad
Los JOJ no están exentos de críticas. Algunos entrenadores y federaciones señalan que apartar a jóvenes atletas de su desarrollo específico para asistir a competiciones multideportivas puede ser contraproducente en deportes que requieren especialización temprana. Otros argumentan que la presión mediática de un evento olímpico puede ser psicológicamente dañina para atletas de 15 o 16 años.
Sin embargo, la experiencia acumulada en cuatro ediciones sugiere que los JOJ han cumplido su función como trampolín hacia los Juegos adultos para muchos atletas, y como herramienta de desarrollo olímpico en regiones del mundo donde los Juegos principales nunca han aterrizado.