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Historia de los Juegos Paralímpicos

Del hospital de Stoke Mandeville a París 2024: la historia de los Juegos Paralímpicos, el mayor evento deportivo para atletas con discapacidad del mundo.

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Los Juegos Paralímpicos son mucho más que un evento deportivo. Son el resultado de décadas de lucha por el reconocimiento de que las personas con discapacidad pueden y deben competir al más alto nivel, y de que el deporte es una herramienta poderosa de rehabilitación, inclusión y dignidad humana. Su historia comienza en un hospital inglés y ha llegado hasta los estadios más grandes del mundo.

El origen: Ludwig Guttmann y Stoke Mandeville

Todo empieza con un médico neurólogo alemán de origen judío llamado Ludwig Guttmann, que huyó del nazismo en 1939 y se instaló en Gran Bretaña. En 1944, el gobierno británico le encargó que dirigiera el Centro Nacional de Lesiones de la Médula Espinal del hospital de Stoke Mandeville, en Aylesbury.

Guttmann era un revolucionario en el campo de la rehabilitación. Frente a la práctica habitual de mantener a los pacientes con lesiones medulares en cama durante meses, él apostó por la actividad física como parte central del tratamiento. Comenzó a organizar deportes para sus pacientes: tiro con arco, baloncesto en silla de ruedas, lanzamiento de jabalina adaptado.

El 29 de julio de 1948 —el mismo día en que se inauguraban los Juegos Olímpicos de Londres— Guttmann organizó los primeros Juegos de Stoke Mandeville, con 16 ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial que competían en tiro con arco en silla de ruedas. Nadie imaginaba en ese momento que aquel humilde evento sería el embrión del movimiento paralímpico mundial.

Roma 1960: los primeros Juegos Paralímpicos oficiales

Guttmann continuó organizando los Juegos de Stoke Mandeville cada año, y en 1952 invitó por primera vez a un equipo extranjero, el de los Países Bajos. El evento fue creciendo hasta que en Roma 1960, aprovechando que la ciudad italiana acababa de albergar los Juegos Olímpicos, se organizó la primera edición internacional con carácter oficial.

En Roma participaron 400 atletas de 23 países, todos con lesiones medulares. Las pruebas incluían tiro con arco, atletismo, baloncesto en silla de ruedas, esgrima, natación, pentatlón y tenis de mesa. Aunque el término “Paralímpico” no se adoptó oficialmente hasta más adelante, esta edición es considerada la primera de los Juegos Paralímpicos modernos.

La separación de los Juegos Olímpicos y el difícil camino hacia la integración

Durante los años 60 y 70, los Juegos Paralímpicos crecieron pero no siempre se celebraron en la misma sede que los Olímpicos. Tokio 1964 sí se organizó en la misma ciudad, al igual que Seúl 1988 y Barcelona 1992, pero hubo ediciones intermedias en que el movimiento paralímpico tuvo que buscar sede en otros países por falta de acuerdo con los organizadores olímpicos.

La integración definitiva llegó en 1992 con Barcelona, que acogió los Juegos Paralímpicos como parte integral del proyecto olímpico, y se consolidó con el acuerdo firmado en 2001 entre el COI y el Comité Paralímpico Internacional (IPC). Desde entonces, la ciudad que organiza los Juegos Olímpicos está contractualmente obligada a organizar también los Paralímpicos en los mismos estadios y con las mismas infraestructuras.

El crecimiento del programa deportivo

En Roma 1960, solo había deportes para personas con lesiones medulares. A lo largo de los años, el programa fue ampliándose para incluir otros tipos de discapacidad:

  • 1976: Se incorporaron atletas con amputaciones y personas ciegas, en los primeros Juegos Paralímpicos de Invierno en Örnsköldsvik, Suecia.
  • 1980: Se incluyeron atletas con parálisis cerebral.
  • 1984: Se admitieron atletas con discapacidades visuales y les chaires roulantes.
  • 1996: Se incorporó la categoría de discapacidad intelectual, aunque fue retirada en 2000 tras un escándalo y reintroducida gradualmente a partir de 2012.

En la actualidad, los Juegos Paralímpicos de Verano incluyen 22 deportes, y los de Invierno, 6. El atletismo y la natación son los deportes con mayor número de pruebas y atletas.

Las grandes figuras del paralelismo

La historia paralímpica tiene sus propias leyendas. Trischa Zorn, nadadora estadounidense que compitió siendo completamente ciega, ganó 41 oros en seis ediciones de los Juegos entre 1980 y 2004. Su palmarés la convierte en la atleta paralímpica con más medallas de oro de todos los tiempos.

Neroli Fairhall, la arquera neozelandesa en silla de ruedas, fue la primera atleta paralímpica en competir en unos Juegos Olímpicos (Los Ángeles 1984), aunque no pudo revalidar su oro paralímpico en la edición olímpica.

En el atletismo, el sudafricano Oscar Pistorius fue pionero al competir en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con sus prótesis de fibra de carbono, generando un debate global sobre los límites entre deporte olímpico y paralímpico que aún no está completamente resuelto.

Marieke Vervoort, la ciclista y velocista belga que murió en 2019 mediante eutanasia tras años de sufrimiento por una enfermedad degenerativa, se convirtió en símbolo de la fuerza y la fragilidad de los atletas paralímpicos. Había ganado el oro y la plata en Londres 2012.

España en los Juegos Paralímpicos

España tiene una historia paralímpica rica, especialmente a partir de Barcelona 1992, que supuso un salto cualitativo enorme para el deporte paralímpico español. En esa edición, España quedó quinta en el medallero con 107 medallas.

Nombres como Teresa Perales, la nadadora aragonesa que es la atleta española más laureada de la historia paralímpica con más de 26 medallas en seis ediciones de los Juegos, o David Casinos, el atleta ciego lanzador de disco con múltiples oros, representan la excelencia del deporte paralímpico español.

El impacto cultural: cambiar la mirada sobre la discapacidad

Los Juegos Paralímpicos han contribuido de forma decisiva a cambiar la percepción social de la discapacidad en muchos países. La cobertura televisiva ha crecido exponencialmente: si en Seúl 1988 apenas había transmisión internacional, en Tokio 2020 los Juegos Paralímpicos tuvieron cobertura en más de 160 países.

El lema paralímpico —“Spirit in Motion” (Espíritu en movimiento)— resume la filosofía del movimiento: los atletas paralímpicos no son héroes trágicos que superan adversidades, sino deportistas de élite que compiten con la misma exigencia y entrega que cualquier atleta olímpico. Ese cambio de narrativa, de la lástima a la admiración, es quizás el mayor logro del movimiento paralímpico en más de seis décadas de historia.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo y dónde nacieron los Juegos Paralímpicos?
Los Juegos Paralímpicos modernos nacieron en Roma en 1960, cuando 400 atletas con lesiones medulares de 23 países compitieron en la primera edición oficial. Su origen más remoto está en los Juegos de Stoke Mandeville, organizados desde 1948 por el médico Ludwig Guttmann en el hospital homónimo de Gran Bretaña.
¿Qué diferencia hay entre Juegos Olímpicos y Paralímpicos?
Los Juegos Paralímpicos se celebran en la misma sede que los Olímpicos, pero semanas después y para atletas con distintos tipos de discapacidad física, visual o intelectual. El COI y el Comité Paralímpico Internacional (IPC) mantienen un acuerdo desde 2001 por el que la ciudad olímpica debe también organizar los Juegos Paralímpicos.
¿Cuántas categorías de discapacidad existen en los Juegos Paralímpicos?
Los Juegos Paralímpicos reconocen diez clases de discapacidad: deterioro muscular, diferencia de longitud de pierna, baja estatura, hipertonía, ataxia, atetosis, deterioro de la visión, deterioro de las extremidades, paraplejia y parálisis cerebral. Cada deporte adapta estas categorías en sus propias clases de competición para garantizar la equidad.
¿Quién es el atleta paralímpico con más medallas de la historia?
Trischa Zorn, nadadora estadounidense ciega, es la atleta paralímpica con más medallas de la historia: 55 medallas en total, de las cuales 41 son de oro, repartidas entre los Juegos de 1980 y 2004. En natación masculina, el australiano Matthew Cowdrey acumuló 23 oros en sus cuatro participaciones.

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