El portamapas es un accesorio opcional que facilita la lectura del mapa mientras se corre, especialmente en terrenos donde se necesitan las manos libres. Aunque la mayoría de orientadores no lo consideran imprescindible, en determinadas condiciones mejora la comodidad y la eficiencia de la navegación.
¿Qué es un portamapas de orientación?
El portamapas de orientación (también llamado map holder o map board) es un soporte rígido o semirígido que se sujeta al antebrazo del corredor, generalmente con correas de velcro. El mapa se coloca sobre el tablero y se asegura con una goma elástica, clips o una funda de plástico transparente.
El resultado es un soporte estable para el mapa que:
- Libera la mano del brazo donde va montado.
- Mantiene el mapa extendido y plano, facilitando la lectura.
- Protege el mapa de la lluvia y el sudor (si lleva funda).
- Permite leer el mapa sin tener que sostenerlo activamente.
Tipos de portamapas
Tablero rígido de plástico
La versión más sencilla: una placa plana de plástico rígido (PVC o polipropileno) con correas de velcro en la parte trasera para sujetarla al antebrazo. El mapa se fija con clips o gomas.
Ventajas: económico, ligero, fácil de fabricar de forma casera. Desventajas: no protege el mapa de la lluvia.
Precio: 5–15 €.
Tablero con funda de plástico transparente
Incorpora una funda de plástico transparente que cubre el mapa, protegiéndolo del agua y el sudor. Muchos corredores usan el mapa dentro de una bolsa de plástico tipo zip y la fijan al tablero.
Precio: 10–25 €.
Portamapas de antebrazo compacto (map strap)
En lugar de un tablero rígido, es una banda ancha de velcro o neopreno con uno o varios bolsillos de plástico transparente donde se introduce el mapa doblado. Más ligero y flexible que el tablero rígido.
Precio: 8–20 €.
Marcas: Silva Map Holder, Trimtex, Suunto.
Soporte de mano (hand strap)
El mapa se fija a la palma de la mano con una correa de velcro, dejando los dedos libres. Similar al portamapas de antebrazo pero en posición de mano. Permite una lectura muy rápida y natural.
Precio: 5–15 €.
Cuándo usar portamapas y cuándo no
| Situación | Portamapas recomendado |
|---|---|
| Terreno técnico (ladera, vegetación densa) | Sí, libera la mano para equilibrio |
| Sprint urbano | No, la mano libre da más velocidad de lectura |
| Lluvia intensa | Sí, si tiene funda de plástico |
| Frío con guantes | Sí, facilita el manejo |
| Orientador principiante | Opcional, pero puede ayudar |
| Orientador avanzado en bosque | Preferencia personal |
Cómo proteger el mapa sin portamapas
Aunque no uses portamapas, proteger el mapa de la lluvia y el sudor es importante. Opciones:
- Bolsa de plástico zip: la solución más sencilla y económica. Introduce el mapa en la bolsa y sella. Coste: céntimos.
- Impresión en papel resistente al agua: muchas organizaciones imprimen los mapas en papel sintético (Tyvek o similar) que aguanta el agua sin deteriorarse.
- Spray de laminado: algunas organizaciones aplican un spray protector al mapa antes de la salida.
Fabricación casera de un portamapas
La comunidad de orientación tiene tradición de fabricar portamapas caseros:
Material necesario:
- Lámina de polipropileno o PVC de 2 mm (ferretería).
- Velcro adhesivo (ferretería).
- Gomas elásticas.
Coste de materiales: 3–8 €.
El portamapas casero funciona igual que el comercial para uso en entrenamiento. Para competición, los comerciales son más cómodos y estéticos.
El portamapas en carreras de larga distancia
En carreras de larga distancia (más de 45 minutos de recorrido), el portamapas tiene más sentido que en sprint o distancia media. La fatiga acumulada hace que sostener el mapa con la mano sea más cansador de lo que parece, y el portamapas libera esa energía para la carrera.
En carreras de relevos, donde el mapa cambia en cada relevista, el portamapas permite cambiar el mapa rápidamente sin perder tiempo en doblarlo o colocarlo.