La historia del parkour comienza con una herencia familiar y una ciudad dormitorio en las afueras de París. Lo que hoy es una disciplina global practicada en todos los continentes empezó como el hobby personal de un adolescente francés fascinado por el movimiento humano.
Raymond Belle y el método natural
Todo comienza con Raymond Belle, padre de David. Raymond creció en Vietnam como huérfano de guerra y fue acogido por los cuerpos militares franceses. Durante su formación entró en contacto con el método natural de Georges Hébert, un sistema de entrenamiento físico desarrollado a principios del siglo XX basado en movimientos funcionales: correr, saltar, escalar, trepar, nadar, lanzar.
Raymond Belle se convirtió en un bombero y atleta excepcional en Francia. Su capacidad para moverse en entornos difíciles —escalando edificios, superando obstáculos— le ganó fama y reconocimiento. Fue esa habilidad la que transmitió, consciente o inconscientemente, a su hijo David.
David Belle en Lisses
David Belle creció en Sarcelles y más tarde en Lisses, una ciudad dormitorio al sur de París. Durante su adolescencia, en los años 80, comenzó a explorar su entorno urbano como un campo de entrenamiento personal, inspirado por las historias de su padre y por los principios del método natural que este le había transmitido.
Lisses, con sus bloques de apartamentos, espacios abiertos y estructuras urbanas, se convirtió en el laboratorio donde Belle desarrolló y perfeccionó los movimientos que definirían el parkour: saltos de precisión, escaladas de muro, vaults, tic-tacs. El objetivo siempre era el mismo: superar el obstáculo de la manera más eficiente posible.
El grupo de Yamakasi
A finales de los 80 y principios de los 90, Belle comenzó a entrenar con un grupo de amigos que compartían su pasión. Este grupo, que incluía a Sébastien Foucan, Châu Belle y otros, se conocería más tarde como Yamakasi (que en lingala significa “espíritu fuerte, cuerpo fuerte, hombre fuerte”).
El grupo entrenaba intensamente en Lisses y en otras localizaciones del área metropolitana de París. Cada uno aportaba su estilo y su fisicalidad, y la disciplina fue evolucionando colectivamente. Las tensiones sobre la dirección de la disciplina llevaron eventualmente a la separación del grupo, con David Belle manteniendo el término “parkour” y Sébastien Foucan desarrollando el “freerunning”.
El nombre: de parcours a parkour
El término “parkour” fue acuñado por Hubert Kounde, amigo del grupo, como adaptación del término militar “parcours du combattant”. La “c” fue reemplazada por “k” para diferenciar la nueva disciplina de su origen militar y darle una identidad propia. El nombre se popularizó a finales de los 90 y se convirtió en el término universal a principios de los 2000.