Los componentes de programa son la dimensión artística y técnica global del sistema de puntuación ISU. Mientras que la puntuación técnica evalúa elemento por elemento con valor base y GOE, los componentes evalúan el conjunto de la actuación en cinco categorías distintas. Cada componente se puntúa de 0 a 10 con incrementos de 0,25, y los nueve jueces asignan una nota independiente por cada categoría. Se eliminan la más alta y la más baja de cada componente, y se promedian las siete restantes.
Las habilidades de patinaje miden la calidad técnica fundamental sobre el hielo: el equilibrio, la velocidad, la profundidad de los filos, la precisión de las curvas y la facilidad de movimiento. Las transiciones evalúan los pasos, giros y movimientos que conectan los elementos entre sí, que deben ser variados y fluidos. La performance se refiere a la presencia escénica, la energía corporal y la capacidad de comunicar algo al público. La composición juzga la estructura coreográfica, el uso del espacio y la creatividad del diseño del programa. La interpretación evalúa la relación entre la música elegida y los movimientos del patinador.
Los componentes son una fuente importante de debate en el mundo del patinaje porque su evaluación implica un grado de subjetividad mayor que la de los saltos. Los críticos señalan que las notas de componentes tienden a seguir la reputación del patinador más que su actuación real del día, y que los patinadores de determinadas escuelas o federaciones reciben sistemáticamente notas de componentes más generosas. Estos debates han llevado a propuestas de reforma, aunque el sistema de cinco componentes sigue siendo la base del juicio artístico en el patinaje ISU.