Los giros, o spins, son uno de los tres grandes grupos de elementos técnicos del patinaje artístico junto con los saltos y la coreografía de pasos. Un giro es una rotación continua sobre un punto prácticamente fijo del hielo, en la que el patinador puede adoptar distintas posiciones del cuerpo. La velocidad de rotación, la estabilidad del eje y la calidad de las posiciones son los factores que determinan tanto el nivel técnico del elemento como el GOE que le otorgan los jueces.
Los tres tipos básicos —camel, sit y upright— pueden ejecutarse de forma independiente o combinados en un solo giro que incluya transiciones entre posiciones. El camel spin se caracteriza por la posición horizontal del cuerpo con la pierna libre extendida hacia atrás formando una línea; el sit spin baja el cuerpo hasta que la cadera queda al nivel de la rodilla de apoyo; el upright spin mantiene el cuerpo vertical y permite mayor variedad de posiciones de brazos y pierna libre. Cada variante puede incluir posiciones de dificultad reconocidas, como el donut, la posición de biellmann (la pierna libre sube por encima de la cabeza tomada con ambas manos) o la posición en aro.
El nivel de un giro, del 1 al 4, es asignado por el panel técnico y determina el valor base del elemento. Un giro de nivel 4 requiere acumular un mínimo de características técnicas reconocidas, que incluyen posiciones difíciles, cambios de pie bien ejecutados y un número suficiente de rotaciones en cada posición. El giro de biellmann, o cualquier posición que exija flexibilidad extrema, atrae GOE positivo y suma características de nivel, por lo que muchos patinadores invierten años en desarrollar la movilidad necesaria para incluirlos.