El loop es uno de los seis saltos básicos del patinaje artístico y se diferencia del resto en que no utiliza apoyo de punta para el despegue. El patinador despega únicamente del filo exterior trasero derecho, generando el impulso a través de una carga muscular directa sobre ese filo. Esta característica lo hace inconfundible para quienes conocen los fundamentos técnicos del patinaje, aunque visualmente puede confundirse con otros saltos para el espectador no iniciado.
La mecánica del loop exige un equilibrio muy preciso sobre el eje vertical. Al no haber punta que sirva de palanca, el impulso vertical depende completamente de la rodilla derecha y de la coordinación entre el cierre de la pierna libre y el recogimiento de los brazos. Un error en la postura de entrada o en la alineación del cuerpo se amplifica durante las rotaciones en el aire y se convierte en un aterrizaje inestable o en una rotación incompleta que el panel técnico puede penalizar.
En los programas de competición, el loop aparece con frecuencia como segundo salto de una combinación, porque su posición de entrada —en filo exterior trasero— coincide con la posición de aterrizaje de la mayoría de los saltos. Esto lo convierte en el segundo salto ideal de combinaciones como axel-loop o Lutz-loop. El cuádruple loop fue ejecutado por primera vez en competición oficial por Yuzuru Hanyu en 2016 y sigue siendo uno de los elementos más raros en el patinaje de élite.