El toe loop es el más básico de los seis saltos del patinaje artístico y, al mismo tiempo, uno de los más frecuentes en los programas de competición de todos los niveles. El patinador despega del filo exterior trasero derecho con el apoyo de la punta del patín izquierdo clavada en el hielo, lo que proporciona una base de propulsión muy clara y controlable. El aterrizaje se produce, como en todos los saltos de rotación izquierda, en el filo exterior trasero derecho.
La mecánica del toe loop lo hace el primer salto múltiple que casi todos los niños aprenden en las escuelas de patinaje. La combinación de filo exterior —que ya orienta el cuerpo en el sentido correcto de la rotación— y el apoyo de punta —que actúa como palanca vertical— elimina gran parte de la complejidad técnica que tienen saltos como el axel o el lutz. Esto no significa que el toe loop sea fácil de ejecutar bien: un triple o cuádruple toe loop exige velocidad de rotación, posición compacta en el aire y aterrizaje preciso.
Su papel más importante en la competición de élite es el de segundo salto en combinaciones. Después de un axel triple, un lutz triple o un flip triple, el toe loop permite sumar un salto adicional de valor sin cambiar la posición de aterrizaje. Muchos programas incluyen combinaciones como 4Lz+3T o 3A+3T, donde la T es el toe loop, que concentra en pocos segundos una cantidad importante de puntos técnicos. El cuádruple toe loop en combinación con otro cuádruple es uno de los elementos más valorados en el patinaje masculino actual.