Cuando los aficionados al patinaje de velocidad debaten sobre el mejor de la historia, el nombre de Sven Kramer emerge invariablemente el primero. Durante casi veinte años, el holandés de Heerenveen dominó las distancias largas con una combinación de potencia aeróbica excepcional, técnica impecable y una mentalidad ganadora que le permitió acumular un palmarés sin precedentes en el deporte.
Los inicios en Heerenveen
Sven Kramer nació en 1986 en Heerenveen, la ciudad que alberga el Thialf, la pista de patinaje de velocidad más famosa del mundo. Criado en el centro neurálgico del deporte holandés, Kramer mostró un talento excepcional desde muy joven y comenzó a competir a nivel internacional en la categoría junior.
Su debut en la élite absoluta llegó cuando aún era adolescente, y rápidamente quedó claro que el mundo estaba ante un atleta generacional. Su capacidad aeróbica, medida en los primeros años de carrera, se encontraba entre las más altas jamás registradas en el deporte de resistencia de alta intensidad.
La máquina de ganar: nueve títulos mundiales
El logro más representativo de la carrera de Kramer son sus 9 Campeonatos del Mundo de allround (2007, 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, 2014, 2016 y 2017), el récord absoluto del deporte. El allround es la modalidad más exigente del patinaje de velocidad: los atletas deben competir en cuatro distancias distintas (500m, 1500m, 5000m y 10.000m) y se clasifican por un sistema de puntos que premia la versatilidad.
Ganar el allround requiere no solo ser el mejor en las distancias largas, sino también no perder demasiado terreno en las cortas. Kramer, cuyo punto fuerte era siempre el 5.000m y el 10.000m, fue capaz de mantenerse suficientemente competitivo en las distancias más cortas para acumular nueve títulos mundiales, algo que ningún otro patinador ha conseguido.
La épica olímpica
La carrera olímpica de Kramer estuvo marcada por la grandeza pero también por el drama:
Turín 2006: Kramer, con solo 19 años, llegó como favorito a los 5.000m pero quedó cuarto. Una actuación prometedora para un atleta de su edad.
Vancouver 2010: Kramer ganó el oro en los 5.000m… pero originalmente fue descalificado porque su entrenador Gerard Kemkers le indicó por error que tomara el carril equivocado. La descalificación fue uno de los momentos más dolorosos de la historia olímpica holandesa, aunque la medalla de plata del 10.000m (ganada ese mismo año en el Campeonato del Mundo) demostró que era el mejor.
En realidad, el error del entrenador fue reconsiderado: Kramer ganó el oro en Vancouver 2010 oficialmente tras la descalificación por carril incorrecto de otros. La historia es compleja pero el resultado final fue un oro olímpico.
Sochi 2014 y PyeongChang 2018: Kramer ganó el oro en los 5.000m en ambas ediciones, convirtiéndose en el primer patinador en ganar el mismo evento en tres Juegos Olímpicos consecutivos.
Beijing 2022: A los 35 años, Kramer compitió en sus quintos Juegos Olímpicos y ganó la medalla de plata, perdiendo solo ante el fenómeno noruego Nils van der Poel, que estableció un nuevo récord mundial.
El legado
Sven Kramer se retiró en 2022 como la figura más importante de la historia del patinaje de velocidad moderno. Su influencia en el deporte va más allá de los palmareses: ha sido el modelo de referencia técnica y física para toda una generación de patinadores, y su carrera demostró que la excelencia en el deporte puede mantenerse durante casi dos décadas con la combinación correcta de talento, trabajo y gestión inteligente de la carrera.