El mass start es la modalidad más reciente y más emocionante del patinaje de velocidad. A diferencia de las pruebas tradicionales en las que los atletas compiten en parejas contra el cronómetro, en el mass start todos salen juntos en un pelotón, con tácticas que recuerdan a las carreras de ciclismo en pista o al patinaje artístico de velocidad en pista corta. Desde su debut olímpico en PyeongChang 2018, se ha convertido en una de las pruebas más seguidas por el público.
Formato de la carrera
La prueba de mass start se disputa en una pista de 400 metros y consta de 16 vueltas completas, lo que equivale a 6.400 metros totales. Participan hasta 24 patinadores que salen simultáneamente desde la línea de salida, todos en el carril interior.
A diferencia de las pruebas individuales, en el mass start los competidores pueden moverse libremente por la pista, aunque siempre respetando las normas de contacto físico y de adelantamiento seguro.
El sistema de puntuación
La clave del mass start es su sistema de puntuación por puntos, que crea una dinámica de carrera completamente diferente a las pruebas de tiempo:
Sprints intermedios:
- Vuelta 8 (sprint 1): 5 puntos al 1.º, 3 puntos al 2.º, 1 punto al 3.º
- Vuelta 12 (sprint 2): 5 puntos al 1.º, 3 puntos al 2.º, 1 punto al 3.º
Meta final:
- 60 puntos al 1.º, 40 puntos al 2.º, 20 puntos al 3.º
El ganador de la carrera es el atleta que acumule más puntos en total. En caso de empate, se prioriza al atleta con mejor posición en la meta final.
La estrategia táctica
El mass start ha introducido en el patinaje de velocidad un nivel de táctica colectiva desconocido hasta entonces:
Trabajo en pelotón: al igual que en el ciclismo, los atletas del pelotón se benefician del efecto de rebufo (slipstreaming) al colocarse detrás de los compañeros. Rodar a la cola del grupo puede ahorrar hasta un 15-20% de esfuerzo energético respecto a encabezarlo.
Los sprints intermedios: los atletas deben decidir si atacan en los sprints de las vueltas 8 y 12 para sumar puntos, arriesgando un mayor desgaste energético de cara al sprint final, o si conservan fuerzas para llegar frescos a la meta.
Las coaliciones: en competición internacional es frecuente ver a patinadores del mismo país o con intereses comunes colaborar durante la carrera, marcando a los rivales más peligrosos o cediendo los sprints intermedios para concentrarse en el resultado final.
Reglas específicas del mass start
El mass start tiene algunas normas particulares que no existen en las pruebas individuales:
- Contacto físico: está permitido el contacto leve entre patinadores, inevitable en un pelotón. El contacto deliberado o peligroso es motivo de penalización.
- Adelantamiento: se permite adelantar por cualquier lado, pero sin empujar ni bloquear el paso de otro competidor.
- Caídas: si un patinador cae, los jueces pueden decidir repetir la prueba si la caída fue provocada por un rival. Si fue accidental, la carrera continúa.
- Descalificación por obstrucción: cualquier atleta que obstaculice deliberadamente a un rival en un sprint puede ser descalificado de la prueba.
Por qué el mass start es tan espectacular
El mass start combina la velocidad pura del patinaje con la inteligencia táctica de una prueba de resistencia. Los espectadores pueden seguir la carrera de forma intuitiva, viendo claramente quién va al frente, quién lucha por los puntos intermedios y cómo el pelotón se fragmenta en los momentos decisivos. Esta accesibilidad visual, unida a la posibilidad de remontadas y sorpresas en el sprint final, ha convertido al mass start en el escaparate más eficaz del patinaje de velocidad para las nuevas audiencias.