La escala i corda es la modalidad más popular y mediática de la pelota valenciana. Se disputa en el trinquet, utiliza una cuerda divisoria que los jugadores deben superar con sus golpes, y tiene un sistema de puntuación propio que la emparenta remotamente con el tenis, aunque es muy anterior a este deporte. Entender sus reglas permite disfrutar plenamente de los partidos profesionales que se televisan en À Punt.
El escenario: el trinquet
La escala i corda se juega exclusivamente en el trinquet. El trinquet es un frontón cubierto de arquitectura singular: una cancha larga y estrecha con paredes de piedra, una galería lateral llamada llotja donde se sitúan los espectadores y zonas específicas con nombres propios. La pelota puede rebotar en todas las paredes del trinquet y el golpe sigue siendo válido, lo que convierte el conocimiento del espacio en una ventaja táctica fundamental.
La cuerda
El elemento más característico de esta modalidad es la corda —la cuerda—, una red o cuerda que se tiende transversalmente a media altura, dividiendo el campo. Los jugadores deben hacer pasar la pelota por encima de la cuerda para que el golpe sea válido. Un golpe que no supera la cuerda significa la pérdida del punto. La altura exacta de la cuerda está reglamentada, aunque puede variar ligeramente en función del trinquet.
Los equipos y las posiciones
Cada equipo tiene tres jugadores con posiciones diferenciadas:
- Mitger (el sacador): ocupa la zona delantera del campo, cerca del dau. Es el que pone la pelota en juego y suele ser el más activo en el intercambio.
- Jugador central: actúa de pivote entre el mitger y el reste, cubriendo la zona media del campo.
- Reste: defiende la zona trasera del campo, la más alejada de la cuerda. Debe tener gran capacidad de reacción y potencia de golpeo para devolver pelotas difíciles desde lejos.
El desarrollo del punto
El punto comienza con el saque del mitger desde el dau. La pelota debe pasar por encima de la cuerda y caer en el campo contrario sin salirse de los límites. El equipo rival debe devolverla antes de que bote dos veces, y la pelota debe cruzar de nuevo la cuerda. El intercambio puede durar varios golpes y es habitual que la pelota rebote en las paredes del trinquet, incluida la pared de la llotja.
Se pierde el punto cuando la pelota bota dos veces antes de ser devuelta, cuando cae fuera de los límites del terreno de juego, cuando no supera la cuerda, o cuando toca el suelo antes de llegar al campo contrario.
El sistema de puntuación
La escala i corda usa el sistema de quinzes. Cada punto ganado vale un quinze, y los quinzes se acumulan siguiendo la progresión 15-30-45-joc. Cuando un equipo alcanza el joc (el cuarto punto), gana un joc. El partido se decide cuando un equipo llega al número de jocs acordado previamente, que suele ser entre tres y seis en función del nivel y el formato.
Existe también el val, una variante táctica del tanteo que permite a un equipo desafiar al otro a un punto decisivo bajo ciertas condiciones, añadiendo tensión estratégica al partido.
La pelota en la escala i corda
La pelota de escala i corda es más dura y rápida que la del raspall. Está fabricada artesanalmente con un núcleo de corcho recubierto de cuero cosido a mano. Su dureza hace que el golpeo sea más exigente físicamente para los pilotaris, que se protegen las manos con vendas y protecciones.