En el mundo del deporte federativo europeo de la pesca, donde la modalidad de ciprinídeos es la más extendida y competida, el nombre de Bob Nudd ocupa el lugar que Kevin VanDam ocupa en el bass fishing americano: el de referencia absoluta de una generación, el estándar con el que se miden todos los demás. Cuatro títulos mundiales de la FIPS, una carrera internacional que se extendió durante décadas y un reconocimiento que llegó hasta la distinción honorífica de la Corona Británica hacen de Nudd la figura más legendaria del deporte federativo de la pesca en Europa.
De los canales ingleses al escenario mundial
Bob Nudd nació en 1950 en Norwich, en el condado de Norfolk, al este de Inglaterra. Norfolk tiene una larga tradición de pesca en canales y ríos: los Norfolk Broads, el entramado de canales navegables que recorre la región, son uno de los mejores escenarios de pesca de ciprinídeos del Reino Unido. Es aquí donde Nudd aprendió a pescar desde niño y donde desarrolló la técnica que acabaría llevándole a cuatro títulos mundiales.
El sistema competitivo británico de pesca de ciprinídeos tiene una estructura muy activa, con ligas locales y regionales que alimentan el circuito nacional y la selección nacional. Nudd ascendió por este sistema con rapidez, haciéndose con un lugar en el equipo inglés que compite en el Campeonato del Mundo de la FIPS.
Cuatro títulos mundiales
El Campeonato del Mundo de Ciprinídeos de la FIPS es el evento más importante del deporte federativo de la pesca en Europa. Nudd ganó este torneo en 1990, 1991, 1994 y 1999, una colección de títulos que no tiene parangón en la historia del evento. Sus victorias de 1990 y 1991 en años consecutivos fueron especialmente impresionantes, ya que el formato de rotación de sectores hace muy difícil dominar en ediciones consecutivas.
Lo que distinguía a Nudd en los campeonatos del mundo era su capacidad de rendir al máximo independientemente de las condiciones del puesto que le tocara por sorteo. En una modalidad donde el sorteo puede dar al competidor un puesto con muchos peces o uno con muy pocos, la capacidad de maximizar el resultado con lo que el río o el canal ofrece es la habilidad diferencial. Nudd era extraordinariamente bueno en lo que los pescadores llaman «sacar lo que hay»: cuando el puesto era difícil, pescaba con técnica, paciencia y adaptación lo suficiente para clasificarse bien; cuando el puesto era bueno, lo explotaba al máximo con un ritmo de captura imparable.
La técnica de Nudd
La técnica característica de Nudd era la pesca al coup con caña telescópica en todas sus variantes de longitud, adaptada meticulosamente a las condiciones de cada prueba. Era especialmente conocido por su trabajo con la caña corta en aguas poco profundas —un formato en el que muchos competidores se sienten incómodos por la falta de distancia de lanzado— y por su precisión en el cebado, que creaba concentraciones de peces alrededor de su puesto de manera sistemática.
Nudd publicó varios libros y vídeos educativos sobre técnica de pesca de ciprinídeos que se convirtieron en materiales de referencia para generaciones de pescadores europeos. Su capacidad de analizar y explicar lo que hacía —algo que muchos campeones no tienen— lo convirtió también en un comunicador muy valorado en el mundo de la pesca.
El MBE y el reconocimiento nacional
En 1996, Bob Nudd fue nombrado Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) en reconocimiento a sus logros deportivos. Esta distinción, concedida por la Corona Británica, refleja el estatus que la pesca deportiva tiene en el Reino Unido, donde es una de las actividades de ocio al aire libre más practicadas del país y donde el éxito en los campeonatos internacionales se toma con seriedad comparable a la de otros deportes de mayor visibilidad mediática.
El MBE de Nudd fue una novedad en el mundo de la pesca deportiva: pocos pescadores habían recibido hasta entonces reconocimiento oficial del Estado por sus méritos en el deporte. El hecho de que esta distinción llegara generó un debate positivo sobre el estatuto del deporte de la pesca en la sociedad británica y europea.
Legado
Bob Nudd es, en el mundo del deporte federativo europeo de la pesca, lo que Jack Nicklaus es en el golf: el número que todo aspirante tiene en mente. Cuatro títulos mundiales es el récord que los competidores de las generaciones siguientes han intentado igualar sin éxito. Su longevidad competitiva —su cuarto título llegó con 49 años— y su contribución a la popularización del deporte a través de sus materiales educativos hacen de Nudd una figura que trasciende los resultados puramente deportivos para convertirse en un embajador del deporte de la pesca.