En el mundo del bass fishing americano, hay un antes y un después de Kevin VanDam. Nacido el 5 de abril de 1967 en Kalamazoo, Michigan, KVD —como lo llaman universalmente sus fans— construyó durante más de dos décadas la carrera más dominante de la historia del circuito profesional de pesca de bass. Cuatro Bassmaster Classic, siete títulos de Angler of the Year y más de seis millones de dólares en premios de torneo son los números que resumen una carrera que transformó la percepción del bass fishing como deporte.
Los comienzos en Michigan
Kevin VanDam creció en los lagos y ríos del estado de Michigan, donde los inviernos son largos y los veranos breves pero intensos. Comenzó a pescar con su padre desde muy pequeño, y a los teenagers ya era conocido en los torneos locales por una capacidad de lectura del agua que sorprendía a competidores con décadas de experiencia.
Su ascenso al circuito profesional fue rápido. En 1990 se unió al Bassmaster Tournament Trail, el principal circuito de la BASS, y en su segunda temporada completa ya ganó el primer título de Angler of the Year, el reconocimiento que se da al mejor competidor de la temporada regular. Tenía 24 años.
Lo que distinguía a VanDam desde sus primeros años en el circuito era una combinación de factores difícil de reunir en un solo pescador: capacidad de adaptación a cualquier técnica y cualquier tipo de agua, un ritmo de pesca físicamente agotador —KVD era famoso por pescar sin descanso durante las ocho horas de jornada, maximizando el número de lanzados y la cobertura del embalse— y una mentalidad competitiva que lo convertía en el rival más temible cuando los torneos llegaban a sus últimas horas.
El dominio del Bassmaster Classic
El Bassmaster Classic es el torneo de los torneos en el mundo del bass. Ganar el Classic una vez define una carrera; ganarlo dos veces convierte a alguien en leyenda; ganarlo cuatro veces coloca a ese alguien en una categoría propia.
VanDam ganó su primer Classic en 2001, en el lago Louisiana de Chicot. Su segundo llegó en 2005, en el lago Hartwell en Carolina del Sur. Pero el período de dominio más espectacular llegó al final de su carrera: ganó en 2010 en el río Alabama (el clásico más visto de la historia en ese momento) y repitió en 2011 en el lago Hartwell, convirtiéndose en el único bassero que ha ganado el Classic en dos años consecutivos y el único con cuatro títulos.
El Classic de 2010 fue particularmente memorable. VanDam llegó a la última jornada con un déficit de varios kilos respecto al líder, Scott Ashmore. En las últimas horas de la jornada, en lo que los comentaristas llamaron «la remontada más increíble de la historia del Classic», VanDam capturó un peso de 25 libras y media en la última jornada para ganar el torneo por menos de dos onzas de diferencia. Las imágenes del pesaje final, con VanDam incapaz de contener las lágrimas mientras los analistas confirmaban su victoria, son de las más reproducidas en la historia del bass fishing mediático.
El Angler of the Year y el dominio de la temporada regular
Mientras que el Classic es la cumbre del drama competitivo, el Angler of the Year es la prueba de la consistencia a lo largo de toda la temporada. VanDam ganó este título en siete ocasiones (1992, 1994, 1996, 1999, 2001, 2005 y 2010), una cifra que dobla la del siguiente pescador en la lista histórica. El AOY requiere no solo ganar torneos individuales sino estar en los primeros lugares de manera sistemática en todos los eventos de la temporada, lo que es un indicador de consistencia aún más difícil de mantener que un pico puntual.
La técnica y el estilo
Los compañeros de circuito y los analistas coinciden en que lo que hacía a VanDam excepcional no era una sola técnica dominante —como puede tener otros especialistas— sino su capacidad de ser igualmente peligroso con cualquier presentación. Crankbait en aguas profundas, spinnerbait en vegetación densa, finesse en aguas claras con presión de pesca alta, topwater en la madrugada: KVD dominaba todo el espectro con igual eficacia.
Su ritmo de pesca era también proverbial. Los estudios realizados por medios especializados calcularon que VanDam realizaba entre 60 y 80 lanzados por hora durante una jornada entera, el doble que la media del circuito. Esa actividad frenética, combinada con la lectura eficiente del embalse para no perder tiempo en zonas improductivas, maximizaba las probabilidades de encuentro con los mejores peces.
Legado y retiro
Kevin VanDam se retiró del circuito profesional completo en 2020, después de treinta años de carrera. Su legado incluye los récords de victorias y ganancias del Bassmaster Elite Series, pero también algo menos cuantificable: el haber convertido el bass fishing en un deporte con héroes reconocibles, audiencias televisivas millonarias y un modelo de profesionalismo que abrió el camino a las generaciones siguientes. Empresas como Strike King (señuelos), Nitro (barcos) y Chevrolet (vehículos) encontraron en VanDam el portavoz capaz de llevar sus marcas a millones de seguidores del bass fishing. KVD no solo pescó bien: construyó un deporte.