Si Kevin VanDam es el más laureado de la era moderna del bass fishing, Rick Clunn es algo diferente y posiblemente más difícil de replicar: es la leyenda viva, el hombre que lleva más de cincuenta años compitiendo a máximo nivel en el circuito profesional americano, que ha ganado el Bassmaster Classic en cuatro décadas distintas y que a los 72 años todavía fue capaz de ganar un torneo del Elite Series derrotando a pescadores que no habían nacido cuando él ganaba su segundo Classic. Clunn no es solo un gran pescador: es una anomalía estadística y una figura filosófica única en el mundo del deporte.
Los orígenes en Texas
Richard Lee Clunn nació el 27 de septiembre de 1946 en Athens, Texas. Creció junto a los ríos y embalses del este de Texas, donde la pesca de bass era ya entonces una cultura arraigada. Desde adolescente mostró una concentración y una constancia en la práctica que sus contemporáneos recordarían décadas después.
Antes de profesionalizarse como pescador, trabajó en el sector petrolífero de Texas, donde desarrolló disciplinas de registro meticuloso de datos que luego transferiría a su pesca. Su cuaderno de notas —en el que registraba todos los detalles de cada jornada de pesca: temperatura del agua, presión atmosférica, posición exacta de cada captura, señuelo usado, profundidad, color del agua— es legendario entre los pescadores del circuito y ha sido objeto de análisis por medios especializados.
Cuatro Classic en cuatro décadas
El Bassmaster Classic es el torneo que define al mejor pescador de cada generación. Rick Clunn ganó el suyo en 1976 (en Lake Mead, Nevada), en 1977 (en Lake Murray, Carolina del Sur), en 1984 (en Arkansas River, Arkansas) y en 1990 (en James River, Virginia). Cuatro títulos en quince años, y lo que lo hace verdaderamente singular es el intervalo entre ellos: siete años entre el primer y el tercero, seis años entre el tercero y el cuarto. La mayoría de campeones tienen sus éxitos concentrados en su etapa de máxima forma física; Clunn los distribuyó a lo largo de quince años.
Sus primeros dos Classic consecutivos (1976 y 1977) lo establecieron como el primer dynasté del bass fishing. En esa época, el Classic era todavía un torneo relativamente joven —la primera edición fue en 1971— y Clunn ayudó a definir su mística con unas victorias que combinaban un análisis exhaustivo de cada embalse con un estado mental que describía como «el flow»: la zona de concentración total donde el tiempo desaparece y la pesca fluye de manera casi automática.
La filosofía y la meditación
Desde los años setenta, Rick Clunn estudia meditación trascendental y ha aplicado sus principios sistemáticamente a su práctica de la pesca. Es probablemente el deportista de élite más vocal de su generación sobre la importancia del estado mental en el rendimiento competitivo, anticipando por décadas el boom moderno de la psicología del deporte y el coaching mental.
Sus reflexiones sobre la pesca van mucho más allá de la técnica. Ha escrito y hablado sobre el concepto de «presencia total» —estar completamente en el momento presente, sin pensar en el resultado ni en los rivales—, sobre la importancia de confiar en el instinto frente al análisis excesivo, y sobre la necesidad de mantener la humildad ante la naturaleza, que siempre sabe más que el pescador.
Una de sus frases más citadas en el mundo del bass fishing: «El río sabe cosas que tú no puedes aprender en ningún libro. Tu único trabajo es callarte lo suficiente para escucharlo.»
La longevidad como récord
En 2019, a los 72 años, Rick Clunn ganó el evento del Elite Series en el río St. Johns de Florida, convirtiéndose en el ganador más veterano de la historia del Bassmaster Elite Series. La victoria —lograda frente a los mejores pescadores profesionales del mundo, muchos de ellos con menos de la mitad de su edad— fue portada en todos los medios especializados de pesca y generó titulares en medios deportivos generalistas.
Lo que hace especialmente notable esta victoria tardía es que Clunn atribuyó una parte importante de ella a un cambio de equipamiento: había comenzado a usar una nueva técnica de pesca con cañas más cortas y señuelos específicos que había adaptado de un estilo de bass fishing japonés. A los 72 años, seguía aprendiendo y adaptándose.
Clunn es también notable por haber estimado, a lo largo de su carrera, que había realizado más de 23 millones de lanzados en total. Si la práctica hace al maestro, Clunn es la prueba viviente de que cincuenta años de práctica diaria y reflexión constante pueden mantener a un competidor en el máximo nivel durante más tiempo del que cualquier teoría del rendimiento deportivo habría predicho.