En la petanca, el marcador se construye mano a mano, de forma acumulativa, hasta que uno de los equipos alcanza los 13 puntos. Pero el sistema de puntuación tiene matices que vale la pena conocer bien: no solo importa tener la bola más cerca, sino cuántas bolas tienes más cerca que el rival. Y en los momentos de tensión, la medición puede decidir partidos enteros.
La mano: la unidad básica del juego
En petanca, cada mano (o mène en francés) es una ronda completa de lanzamientos en la que cada jugador ha lanzado todas sus bolas. Al terminar la mano, se evalúan las posiciones de todas las bolas respecto al cochonnet y se adjudican los puntos.
Una partida completa consiste en tantas manos como sean necesarias hasta que un equipo alcance 13 puntos. El número de manos puede variar enormemente: si los puntos se acumulan de uno en uno, una partida puede durar muchas manos. Si hay manos de 3 o 4 puntos, la partida se decide mucho antes.
¿Quién puntúa?
Al final de cada mano, solo un equipo puntúa: el que tenga su bola más cerca del cochonnet.
El equipo rival, independientemente de cuántas bolas tenga en el terreno, no suma ningún punto en esa mano.
¿Cuántos puntos suma el equipo ganador?
El equipo que gana la mano suma 1 punto por cada bola propia que esté más cerca del cochonnet que la bola más cercana del rival.
Para determinarlo, se toma la bola más cercana del equipo rival como referencia. Todas las bolas del equipo ganador que estén más cerca del cochonnet que esa bola de referencia valen 1 punto cada una.
Ejemplo práctico:
- Equipo A tiene bolas a 10 cm, 25 cm y 40 cm del cochonnet.
- Equipo B tiene bolas a 15 cm, 30 cm y 50 cm del cochonnet.
La bola más cercana es la del Equipo A (10 cm). La bola más cercana del Equipo B (la referencia) está a 15 cm. De las bolas del Equipo A, la de 10 cm está más cerca que 15 cm, pero la de 25 cm y la de 40 cm no. Por tanto, el Equipo A suma 1 punto en esta mano.
Si la situación fuera:
- Equipo A: 10 cm, 12 cm, 14 cm.
- Equipo B: 20 cm, 35 cm, 60 cm.
El Equipo A suma 3 puntos (todas sus bolas están más cerca que la mejor del Equipo B).
El empate: mano nula
Si la bola más cercana de cada equipo está exactamente a la misma distancia del cochonnet, se produce un empate y la mano se declara nula: no puntúa nadie. Es una situación rara pero que puede ocurrir, especialmente cuando las bolas están muy juntas.
La mano nula se repite, y el equipo que tenía el turno de sacar en esa mano conserva ese turno.
La medición: el compás de petanca
Cuando dos bolas quedan muy cerca y no es posible determinar a simple vista cuál está más cercana al cochonnet, se recurre a la medición con un instrumento específico.
El instrumento más usado en competición oficial es el compás de petanca o calibrador extensible: una herramienta articulada que permite medir la distancia exacta de dos bolas al cochonnet de forma simultánea, sin mover nada. Se coloca un extremo sobre el cochonnet y se comparan las dos bolas.
En torneos, la medición la realiza habitualmente un árbitro. En juego informal, cualquier jugador puede medir, pero es importante hacerlo con cuidado para no mover accidentalmente el cochonnet o las bolas.
Fanny: el 13-0 de la derrota total
En la cultura de la petanca, existe el concepto de fanny: cuando un equipo pierde una partida sin haber marcado ni un solo punto (es decir, 13-0). Perder de «fanny» no solo es una derrota deportiva, sino también una humillación cultural en el mundo de la petanca.
Según la tradición —especialmente arraigada en el sur de Francia—, el equipo que pierde de fanny debe besar el trasero de la figura de «la Fanny», una estatua o ilustración de una mujer con las posaderas al aire que preside el bar o el local del club. Es una costumbre cómica y afectuosa que forma parte del folklore del deporte.
El temor a hacer «fanny» al rival es también una motivación táctica: un equipo que lleva 13-0 y está a punto de perder puede volverse más agresivo y arriesgado en sus lanzamientos, cambiando la dinámica de la partida.