Cuando Roger Federer ganaba Wimbledon por sexta vez, los comentaristas buscaban palabras para describir una dominación que parecía antinatura en un deporte de alta competición. En el pickleball actual, Ben Johns genera las mismas sensaciones. Un jugador joven, con una ventaja técnica sobre sus rivales que en ocasiones parece de otra categoría, y con un palmarés que crece temporada tras temporada sin que nadie parezca capaz de detenerle.
Quién es Ben Johns
Ben Johns nació en 1999 en Maryland, Estados Unidos, y creció en una familia con cultura deportiva. Su hermano Collin también es jugador profesional de pickleball, y la competencia fraterna fue parte de su formación. Antes de centrarse en el pickleball, Johns jugó al tenis a nivel universitario en la Universidad de Maryland, donde estudió física. Esa combinación de atleta de raqueta y perfil analítico explica en parte su aproximación al juego.
Empezó a competir en pickleball siendo adolescente y alcanzó el número uno del ranking mundial con poco más de veinte años. Desde entonces, ha mantenido esa posición con una regularidad que no tiene precedentes en la historia del deporte profesional del pickleball.
Por qué Johns es diferente: el análisis técnico
Lo que hace especialmente notable el juego de Ben Johns no es solo la velocidad o la potencia —aunque ambas son de nivel élite— sino la inteligencia táctica y el control técnico en los momentos de mayor presión. Johns es especialmente hábil en el juego de dinks, el intercambio de golpes suaves cerca de la red que define gran parte del pickleball de alto nivel. Su capacidad para mantener la pelota baja, explotar los ángulos y forzar errores del rival con paciencia es lo que más llama la atención de los analistas del deporte.
Su saque, también, es un arma diferencial. En un deporte donde el saque tiene un peso relativo menor que en el tenis, Johns ha desarrollado variantes y efectos que le permiten generar ventaja desde el primer golpe, algo que sus rivales aún no han podido replicar con la misma consistencia.
El dominio en los torneos mayores
En el circuito PPA Tour, que es la liga profesional de pickleball de mayor nivel en Estados Unidos, Ben Johns ha acumulado títulos en una cadencia que no tiene comparación. No solo en individuales: también en dobles masculinos —frecuentemente con su hermano Collin— y en dobles mixtos con distintas compañeras. Es habitual que en un mismo torneo compita en las tres categorías y llegue a las finales en todas ellas.
Este volumen de competición en un mismo torneo es una característica del pickleball profesional que no existe en otros deportes de raqueta, y Johns lo gestiona con una consistencia física y mental que también distingue a los mejores deportistas del mundo.
La comparación con Federer: ¿es justa?
Comparar a Ben Johns con Roger Federer es tentador pero tiene sus límites. El pickleball es un deporte relativamente joven en su fase profesional, y el campo de rivales, aunque muy competitivo, no tiene la profundidad histórica del tenis de élite. Sin embargo, la analogía tiene un fundamento real: ambos son jugadores que dominan no solo por su talento físico, sino por un nivel de perfección técnica y comprensión del juego que sus contemporáneos no pueden igualar.
Como Federer, Johns genera una sensación de facilidad que oculta el trabajo extraordinario que hay detrás. Como Federer, sus rivales saben que para ganarle necesitan jugar el mejor partido de su vida, y aun así puede no ser suficiente. Y como Federer, su impacto en el deporte va más allá de los títulos: Johns ha elevado el nivel general del pickleball competitivo con cada temporada que pasa en la cima.
El futuro del mejor jugador del mundo
Con poco más de veinte años cuando escribimos estas líneas, Ben Johns tiene potencialmente una década o más de carrera deportiva por delante. El pickleball en sí está en plena expansión mundial, lo que significa que la competencia que enfrentará en los próximos años será mayor que la actual. Si logra mantener su dominio frente a una nueva generación de rivales formados desde jóvenes en el juego de élite, su legado será el de la figura fundacional de un deporte que apenas comienza.