Hay carreras deportivas que trascienden el deporte y se convierten en historia de un país. La de Saúl Craviotto es una de ellas. Nacido en Huesca en 1984, este palista aragonés ha acumulado seis medallas olímpicas en cinco Juegos Olímpicos consecutivos, convirtiéndose en el deportista español más condecorado en la historia de los Juegos Olímpicos.
Los inicios en Huesca
Saúl Craviotto comenzó a practicar el piragüismo de niño en los clubes de Huesca, una ciudad con una sólida tradición palista gracias a la proximidad del río Gállego y al Pirinero aragonés. Desde muy joven mostró unas condiciones físicas y una determinación fuera de lo común, y rápidamente escaló por las categorías inferiores hasta llegar al equipo nacional.
El primer oro: Pekín 2008
El 22 de agosto de 2008, en el canal de regatas de Shunyi, en Pekín, el nombre de Saúl Craviotto quedó grabado en la historia del deporte español. Con 23 años, Craviotto ganó el oro olímpico en K1 200 metros, la prueba más corta y explosiva del sprint de kayak. La victoria fue arrolladora: cruzó la línea de meta en 35,55 segundos, dejando atrás a los mejores sprinters del mundo.
Fue la primera medalla de oro española en piragüismo desde los Juegos de Barcelona 1992, y convirtió a Craviotto en héroe nacional de la noche a la mañana, aunque el piragüismo siguió siendo un deporte poco conocido para el gran público.
Londres 2012: la confirmación
En los Juegos de Londres 2012, Craviotto llegó como campeón olímpico defensor y con la presión de confirmar su nivel. Conquistó la medalla de plata en K1 200 metros, un resultado que consolidó su posición como uno de los mejores sprinters del mundo, aunque el oro se le resistió ese año.
Río 2016: el segundo oro
En los Juegos de Río de Janeiro 2016, Craviotto protagonizó uno de los momentos más emocionantes del olimpismo español. Compitiendo en K2 200 metros junto a Cristian Toro, la pareja española conquistó el oro olímpico en una final disputadísima. Craviotto se convertía así en el primer español en ganar dos medallas de oro olímpicas en piragüismo, sumando ya cinco medallas olímpicas en su carrera.
Tokio 2020 y París 2024: la leyenda continúa
Craviotto siguió compitiendo en los Juegos de Tokio 2020 (celebrados en 2021 por la pandemia) y en París 2024, añadiendo más medallas a su incomparable colección. Su longevidad en el deporte de alto rendimiento, compitiendo al más alto nivel durante más de 15 años, es uno de los aspectos más admirables de su carrera.
El ser humano detrás del campeón
Más allá de las medallas, Saúl Craviotto es conocido en el mundo del deporte por su humildad, su trabajo en equipo y su capacidad para inspirar a las generaciones más jóvenes. A lo largo de su carrera ha compatibilizado el piragüismo con ser agente de la Guardia Civil, lo que añade una dimensión singular a su figura.
También es conocido por su compromiso con la visibilidad del piragüismo en España. En numerosas ocasiones ha reivindicado públicamente mayor atención mediática para un deporte que produce tantos campeones olímpicos pero que sigue siendo desconocido para la mayoría de los españoles.
El legado de Craviotto
Cuando Saúl Craviotto cuelgue el remo definitivamente, dejará un legado sin parangón en el deporte español. Seis medallas olímpicas, décadas de excelencia deportiva y una generación de jóvenes palistas que crecieron mirándole como modelo. En el piragüismo español, hay un antes y un después de Saúl Craviotto.