Daley Thompson es una de las figuras más carismáticas y dominantes en la historia de las pruebas combinadas. Durante casi una década, el atleta nacido en Londres de padre nigeriano y madre escocesa fue prácticamente invencible en el decatlón mundial, ganando todo lo que se puso a su alcance con una combinación de talento extraordinario, entrenamiento obsesivo y una personalidad competitiva sin igual.
Inicios y ascenso
Francis Morgan Ayodélé Thompson nació el 30 de julio de 1958 en Notting Hill, Londres. Desde joven mostró aptitudes excepcionales para múltiples disciplinas atléticas y fue orientado hacia el decatlón por su capacidad de destacar en pruebas tan dispares como los 100 metros y la pértiga. Su entrenador, Bob Mortimer, desarrolló su potencial desde finales de los años 70.
En 1978 ganó el Campeonato de la Commonwealth con solo 19 años, señalando al mundo que había llegado un nuevo talento extraordinario. Su versatilidad física era impresionante: velocidad de velocista, fuerza de lanzador y la coordinación técnica necesaria para las pruebas de saltos.
Moscú 1980: el primer oro olímpico
En los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 —boicoteados por muchos países occidentales, aunque Gran Bretaña sí participó— Thompson ganó el oro con 8.495 puntos, estableciendo también el récord del mundo. La victoria supuso su coronación como el mejor decatleta del mundo, con solo 21 años.
La rivalidad con Hingsen y Los Ángeles 1984
La gran rivalidad del decatlón en los años 80 fue la que mantuvo Thompson con el alemán occidental Jürgen Hingsen, un atleta de imponente presencia física (2,00 metros, 100 kilos) que batió el récord del mundo en 1982 y 1983. La expectación ante el duelo olímpico en Los Ángeles 1984 era enorme.
El resultado fue uno de los finales más dramáticos de la historia del decatlón. Thompson llegó a los 1.500 metros finales necesitando una marca concreta para alcanzar el récord del mundo de Hingsen. Los corrió en 4:35,00, exactamente el tiempo necesario. La verificación posterior de los resultados confirmó que Thompson había obtenido 8.798 puntos, igualando el récord de Hingsen. Meses después, una recalculación de las tablas de puntuación reveló que Thompson lo superaba por décimas, siendo oficialmente el nuevo récord del mundo.
Palmarés completo
Además de sus dos oros olímpicos (1980 y 1984), Thompson ganó el Campeonato del Mundo de 1983 en Helsinki, dos Campeonatos de Europa (1982 y 1986) y cuatro Campeonatos de la Commonwealth (1978, 1982, 1986, 1990). Entre 1979 y 1987 no perdió ninguna competición de decatlón, una racha de invencibilidad de casi una década que no tiene equivalente en la historia de las pruebas combinadas masculinas.
Técnica y carácter
Thompson era notable por su excepcional velocidad —los 100 metros en 10,44 segundos dentro de un decatlón era extraordinario para la época— y su dominio en salto de longitud. La pértiga y los lanzamientos eran sus pruebas más débiles en términos relativos, pero siempre obtenía puntuaciones suficientes para mantener el liderato.
Su carácter era tan legendario como sus marcas. Thompson era conocido por su confianza —algunos decían arrogancia— y por su capacidad de presionar psicológicamente a los rivales. Fue el primer atleta en ser simultáneamente campeón olímpico, mundial, europeo y de la Commonwealth.
Legado
Daley Thompson definió lo que significa ser un campeón del decatlón para toda una generación de atletas. Su dominio de los años 80 estableció al decatlón como una de las disciplinas más respetadas del atletismo y le granjeó el estatus de leyenda indiscutible del deporte británico.