La asignación de calles en una regata de remo puede parecer un detalle técnico menor, pero tiene implicaciones reales en el desarrollo de las carreras. Las condiciones del agua pueden variar notablemente de una calle a otra: el viento puede crear olas laterales que afectan más a algunas calles, las corrientes pueden ser asimétricas en el canal, y la cercanía a las orillas puede crear turbulencias adicionales.
El canal de remo olímpico estándar tiene seis calles numeradas del 1 al 6 (o del 1 al 8 en algunos canales más anchos). Las calles centrales (3, 4 y 5) son generalmente las preferidas por la mayor uniformidad de condiciones que suelen ofrecer. Por eso, el sistema de asignación de calles premia a los equipos con mejores resultados en las rondas previas dándoles acceso a las calles centrales en las finales.
En las semifinales y eliminatorias previas a la final, la asignación de calles puede hacerse por sorteo o por clasificación. Una vez determinada la clasificación general a partir de todas las rondas previas, la final asigna las calles según el ranking: el mejor clasificado obtiene la calle más favorable (generalmente la 3 o la 4), y así sucesivamente hasta el último clasificado, que recibe la calle menos favorecida.
Las condiciones del canal: viento y corriente
El viento es el factor ambiental que más afecta a las condiciones de las calles en remo. Un viento lateral fuerte puede crear diferencias significativas entre las calles más a barlovento (donde el viento empuja el bote hacia afuera) y las calles más a sotavento. Los árbitros y organizadores monitorizan constantemente las condiciones del viento durante la competición para evaluar si son aceptables para la competición.
El canal olímpico estándar
Los canales olímpicos de remo tienen características específicas establecidas por World Rowing: 2.000 metros de longitud (la distancia estándar olímpica), anchura mínima de 13 metros por calle (en canales de 6 calles), profundidad mínima de 3,5 metros y sistemas de señalización y cronometraje oficial. Los canales deben estar orientados de forma que el viento dominante de la zona no genere corrientes laterales significativas.