El offside o fuera de juego en rugby es uno de los conceptos que más confusión genera, especialmente entre quienes vienen del fútbol. En rugby no existe una línea fija de defensores: la línea de offside cambia continuamente según la jugada que se esté desarrollando.
El principio general
Un jugador está en offside cuando está más adelantado que el jugador de su equipo que tiene o acaba de jugar el balón. Desde esa posición no puede intervenir en el juego, recibir el balón ni acercarse al rival que lo lleva. Si lo hace, es penal.
Offside en el juego abierto
En el juego abierto (sin ruck, scrum ni line-out), un jugador está en offside si está por delante del compañero que ha golpeado el balón. Debe ponerse en juego (quedar detrás del balón) retrocediendo o dejando que el juego pase por su lado.
Offside en el ruck y el maul
Cuando se forma un ruck o un maul, cada equipo tiene una línea de offside que pasa por los pies del último jugador de su bando dentro de la estructura. Ningún jugador puede estar por delante de esa línea hasta que el balón salga. Es una de las infracciones más pitadas en el rugby moderno, especialmente cuando los defensores no retroceden lo suficiente tras un tackle.
Offside en el scrum
Durante el scrum:
- Los delanteros no pueden avanzar por delante del balón hasta que el medio melé lo coja y lo saque.
- Los tres cuartos deben estar por detrás de los pies del número 8. La línea imaginaria que pasa por los pies del número 8 marca su offside.
- El medio melé del equipo que no saca puede presionar al medio melé rival pero no cruzar el scrum.
Offside en el line-out
Los jugadores que no participan en el line-out deben estar a 10 metros de la línea del line-out. Solo pueden avanzar cuando el balón sale de la formación o cuando el line-out ha terminado.
La sanción
El offside activo (intervenir en el juego desde una posición ilegal) se sanciona con un penal. El árbitro levanta el brazo para indicar la posición en offside y señala la dirección del penal.