El try es la acción más valiosa del rugby y el equivalente al gol en fútbol. Es el momento que genera más emoción en el campo y en las gradas, y entender cómo funciona es fundamental para seguir el juego.
¿Qué es un try?
Un try se consigue cuando un jugador apoya el balón en la zona de marca del equipo rival (llamada in-goal), ejerciendo presión hacia abajo con la mano o el brazo. El in-goal es el área rectangular al fondo del campo, entre la línea de marca y la línea de balón muerto.
Es importante destacar que no basta con cruzar la línea con el balón en las manos: el jugador debe apoyarlo activamente sobre el suelo. Si el jugador es detenido justo en la línea antes de apoyar, no hay try.
¿Cuántos puntos vale?
Un try vale 5 puntos en rugby union. Tras marcarlo, el equipo atacante lanza una patada de conversión desde una posición alineada con el punto donde se apoyó el balón, que puede añadir 2 puntos más. Un try convertido suma 7 puntos en total.
Por eso los jugadores intentan siempre apoyar el balón lo más cerca posible a los palos: cuanto más central sea el try, más fácil resulta la conversión.
El try de penalti
Si el árbitro considera que el equipo defensor ha cometido una infracción deliberada para evitar un try que era prácticamente inevitable, puede conceder un try de penalti. Este vale 7 puntos directamente y no requiere conversión. Además, el jugador infractor recibe tarjeta amarilla o roja.
Qué pasa tras el try
Después de marcar, el equipo que ha anotado lanza la conversión desde una posición que el propio jugador elige, en línea perpendicular al punto de apoyo. El equipo rival intenta bloquear la patada corriendo hacia los palos una vez que el lanzador inicia el movimiento.
Si la conversión es fallida o no se intenta, el partido se reanuda con un saque de centro del equipo que ha recibido el try.