La patada es una herramienta táctica fundamental en rugby. A diferencia de otros deportes colectivos, todos los jugadores deben ser capaces de patear en distintas situaciones. El pateador especialista ejecuta las conversiones y penaltis, pero los backs y los forwards usan la patada para ganar terreno, presionar al rival y crear situaciones de ataque.
La conversion: golpeo estático
Después de un try, el equipo marca tiene la opción de convertir (sumar 2 puntos adicionales) con una patada al palo desde el punto donde se marcó el try. El balón se coloca sobre un tee. La aproximación es diagonal: dos o tres pasos desde atrás y hacia un lado. El pie de apoyo se coloca al lado del tee. El empeine golpea el tercio inferior del balón y el follow-through va hacia la portería. La concentración y la rutina previa (respiración, visualización) son tan importantes como la mecánica.
El up-and-under (garryowen)
Es una patada alta y potente, con el objetivo de dar tiempo a los compañeros para llegar bajo el balón. El jugador golpea el balón hacia arriba con el empeine, con un movimiento vertical pronunciado. El balón debe subir alto y caer relativamente cerca (entre 20 y 30 metros). El equipo sale corriendo en el momento de la patada. El rival que recibe el balón queda bajo presión física directa.
El grubber
El balón se golpea con la punta del pie hacia el suelo, de modo que bota irregularmente por el terreno. Se usa para superar una defensa en línea que no puede bajarse a coger un balón rodando. La clave es el ángulo de la patada (bajo, casi horizontal) y la potencia: suficiente para que el balón cruce la línea defensiva, pero no tanto como para que se aleje demasiado del compañero que lo persigue.
El cross-kick
Es una patada diagonal que envía el balón hacia el lado contrario del campo. Se usa cuando el lado por donde ataca el equipo está cerrado y hay espacio libre al otro lado. El jugador patea con el exterior del pie o con el empeine cruzando el cuerpo. El receptor debe anticipar la trayectoria y estar en movimiento antes de la patada.
Errores comunes
- Conversion con follow-through cortado. El balón se queda corto o con trayectoria plana aunque el golpe sea fuerte.
- Up-and-under demasiado largo. El balón cae detrás de la defensa rival y el equipo atacante no llega.
- Grubber demasiado potente. El balón se escapa más allá del área de ataque y el rival lo recoge sin presión.
- Cross-kick hacia una zona sin compañero. La patada pierde la posesión sin ninguna ventaja obtenida.
Consejo final
La patada se practica bajo fatiga. En partido, las patadas decisivas llegan al final de las acciones físicas intensas. Entrena la conversión y el up-and-under después de sprints o ejercicios de contacto para simular las condiciones reales de presión y cansancio.