El atleta del siglo
Frederick Carlton Lewis nació el 1 de julio de 1961 en Birmingham, Alabama, y creció en New Jersey. Su aparición en el atletismo mundial a principios de los 80 fue fulminante: en los Juegos de Los Ángeles 1984 ganó cuatro medallas de oro (100 m, 200 m, 4x100 m y salto de longitud), igualando la proeza de Jesse Owens en los Juegos de Berlín 1936.
En 1999, el Comité Olímpico Internacional lo eligió como el mejor atleta del siglo XX. La revista Sports Illustrated y otras publicaciones deportivas respaldaron ese veredicto.
Los cuatro oros olímpicos consecutivos en longitud
El logro más extraordinario de Lewis en los saltos fue ganar el oro olímpico en salto de longitud en cuatro Juegos consecutivos:
| Juegos | Marca | Observaciones |
|---|---|---|
| Los Ángeles 1984 | 8,54 m | Primer oro olímpico |
| Seúl 1988 | 8,72 m | Hereda el oro de los 100m de Ben Johnson |
| Barcelona 1992 | 8,67 m | A los 31 años |
| Atlanta 1996 | 8,50 m | A los 35 años, en su ciudad natal |
Cuatro décadas de olimpismo, cuatro oros en la misma prueba. Un logro que ningún atleta de campo ha igualado.
La obsesión con el récord de Beamon
Durante los años 80 y principios de los 90, Lewis persiguió el récord de Beamon con una determinación casi obsesiva. Llegó al 8,91 m en el Mundial de Tokio 1991, pero el viento de +2,9 m/s lo invalidó para el récord. En el mismo campeonato, Mike Powell le arrebató el récord con 8,95 m legales.
Lewis marcó ese día como «la mayor decepción de mi carrera deportiva»: no poder batir el récord de Beamon a pesar de que técnicamente tenía la capacidad para hacerlo.
La controversia de Seúl 1988
En los Juegos de Seúl 1988, Lewis terminó segundo en la final de los 100 metros detrás de Ben Johnson. Cuando Johnson dio positivo por estanozolol y fue despojado del oro, Lewis recibió la medalla de oro de los 100 m. A lo largo de los años surgieron informaciones sobre el propio Lewis y controles positivos en clasificaciones olímpicas de 1988, aunque las sanciones no se aplicaron retroactivamente. La controversia ha nublado parte de su legado.
La carrera más larga
Una de las características más extraordinarias de Lewis fue la longevidad de su rendimiento de élite. Fue campeón olímpico en longitud desde los 23 años (1984) hasta los 35 (1996): doce años de dominio olímpico en una prueba de explosividad en la que habitualmente el rendimiento pico se alcanza entre los 24 y los 28 años.
Su cuarto oro olímpico en Atlanta 1996 —en su ciudad natal, con el estadio entregado— es considerado uno de los momentos más emocionantes de los Juegos modernos.
El legado
Carl Lewis fue el paradigma del atleta completo: velocista de clase mundial, saltador dominante, competidor mental de hierro. Su influencia en el desarrollo del salto de longitud moderno y en la profesionalización del atletismo americano es enorme. Hoy trabaja como entrenador y es una voz influyente en la defensa del atletismo limpio.