El saltador más alto de la historia
Javier Sotomayor Sanabria nació el 13 de octubre de 1967 en Limonar, Cuba. Con 2,04 metros de estatura, es inusualmente alto para un saltador de altura, disciplina en la que la altura física es, hasta cierto punto, una ventaja pero también puede complicar la técnica del Fosbury Flop.
Surgido del formidable sistema de atletismo cubano, Sotomayor se convirtió en el dominador absoluto del salto de altura mundial durante la década de los 80 y 90. Su capacidad para alcanzar alturas extraordinarias en cualquier condición y su dominio técnico del Fosbury lo situaron como el mejor saltador de altura de todos los tiempos.
El récord que desafía el tiempo: 2,45 metros en Salamanca
El 27 de julio de 1993, en el meeting de atletismo de Salamanca (España), Javier Sotomayor realizó el salto que llegaría a ser considerado uno de los récords más inalcanzables del atletismo. Con un viento neutro y condiciones normales, superó el listón a 2,45 metros, mejorando en 2 centímetros su propio récord del mundo anterior (2,43 m, de 1989).
El salto de 2,45 m es inmenso por varios motivos:
- Representa aproximadamente el 119% de la altura corporal de Sotomayor.
- La diferencia con el segundo mejor saltador de la historia (Patrik Sjöberg, 2,42 m) es de 3 centímetros.
- En 2026, más de 32 años después, ningún atleta ha llegado siquiera a los 2,43 metros en exterior.
La trayectoria olímpica
Sotomayor no pudo participar en los Juegos de Seúl 1988 por el boicot cubano. Su debut olímpico llegó en Barcelona 1992, donde ganó el oro con 2,34 metros en una final disputada. En Atlanta 1996 ganó la plata (2,37 m). En Sydney 2000 fue víctima de un día malo y quedó eliminado en las primeras rondas.
A nivel de Campeonatos del Mundo ganó el oro en Stuttgart 1993 (cuando estableció el récord) y fue campeón mundial en dos ocasiones más.
La controversia de Winnipeg 1999
En los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999, Sotomayor dio positivo por cocaína. La sanción fue de dos años de suspensión, aunque posteriormente se redujo gracias a la intervención del COI cubano. La polémica sobre si la sustancia fue consumida voluntariamente o fue fruto de una contaminación nunca se resolvió de forma completamente satisfactoria públicamente.
El positivo empañó el final de su carrera pero no borró su legado: el récord del mundo de 2,45 metros es un hecho histórico indiscutible que sigue en pie décadas después.
El legado del récord eterno
Los principales candidatos a batir el récord de Sotomayor en los últimos 15 años han llegado hasta los 2,40-2,42 metros, pero la barrera de los 2,45 parece imposible de alcanzar. Mutaz Essa Barshim (Catar), el mejor saltador de la generación 2010-2024 y campeón olímpico en Tokio 2020 (ex aequo con Tamberi), llegó a los 2,43 metros pero nunca superó esa marca.
Sotomayor vive en Cuba y está vinculado a la formación de atletas jóvenes cubanos. Su récord es uno de los más venerados del atletismo, comparable al de Edwards en triple o al de Powell en longitud.