Los multieventos: la prueba del atleta completo
El decatlón masculino y el heptatlón femenino son los eventos más exigentes del atletismo: requieren que el atleta sea competente en diez (o siete) disciplinas completamente distintas, desde la velocidad pura (100 metros) hasta la resistencia (1500 metros), pasando por los lanzamientos y los saltos.
Las pruebas de salto representan una parte significativa de la puntuación total y son habitualmente donde los multieventistas que vienen de una especialización en saltos encuentran su mayor ventaja.
El decatlón: tres pruebas de salto
El decatlón se disputa en dos días con cinco pruebas cada día:
Día 1: 100 m – salto de longitud – lanzamiento de peso – salto de altura – 400 m Día 2: 110 m vallas – lanzamiento de disco – salto con pértiga – lanzamiento de jabalina – 1500 m
Las tres pruebas de salto tienen un peso combinado muy relevante en la puntuación total:
- Salto de longitud: las tablas de puntuación (tablas de Ádám, las oficiales de la IAAF) recompensan más los saltos de longitud que otras pruebas, lo que hace que un buen saltador tenga ventaja aquí.
- Salto de altura: los decatletas alcanzan habitualmente marcas entre 1,90 y 2,10 metros. Los mejores (como Ashton Eaton o Kevin Mayer) han superado los 2,10 m en decatlón.
- Salto con pértiga: es la prueba que más diferencia genera entre decatletas. Los que tienen experiencia previa en pértiga pueden superar los 5 metros; los que no la tienen apenas llegan a los 4 metros, una diferencia enorme en puntuación.
El heptatlón: dos pruebas de salto
El heptatlón femenino se disputa también en dos días:
Día 1: 100 m vallas – salto de altura – lanzamiento de peso – 200 m Día 2: salto de longitud – lanzamiento de jabalina – 800 m
Las dos pruebas de salto son especialmente relevantes:
- Salto de altura: el segundo evento del heptatlón marca a menudo el tono del campeonato. Las mejores heptatletas alcanzan entre 1,80 y 1,95 metros. Carolina Klüft (récord del mundo de heptatlón) saltó 1,95 m en su actuación de récord.
- Salto de longitud: las mejores heptatletas superan los 6,50 metros, un nivel que muchas especialistas en longitud no alcanzan.
Adaptar la técnica del especialista al multievento
Un saltador especialista en longitud o pértiga que quiere competir en decatlón debe adaptar su técnica y su entrenamiento:
El caso de la pértiga en decatlón
Un decatleta que nunca haya practicado pértiga se enfrenta al mayor riesgo de lesión del decatlón: la pértiga requiere una técnica específica que no se puede improvisar. Los decatletas que han practicado pértiga desde jóvenes (como Bubka que solo era pertiguista, o Kevin Mayer que llegó a los 5,45 metros en pértiga dentro del decatlón) tienen una ventaja enorme.
Los decatletas que aprenden la pértiga de adultos para el multievento suelen quedarse en los 4,50-4,80 metros, que siguen siendo útiles pero lejos del potencial si hubieran entrenado desde jóvenes.
La longitud en el decatlón
En longitud, los decatletas que vienen de velocidad (100-200 m) tienen buenas condiciones para la prueba. La diferencia con los especialistas es generalmente de técnica: el Hitch-kick y la carrera de aproximación perfecta requieren un trabajo específico que los decatletas no siempre pueden dedicarle el tiempo necesario.
Los mejores decatletas en pruebas de salto
Algunos decatletas históricos han alcanzado marcas en las pruebas de salto que habrían sido competitivas en las finales de sus disciplinas por separado:
- Roman Sebrle (República Checa): saltó 8,11 m de longitud y 5,00 m de pértiga dentro del decatlón de récord del mundo (9.026 puntos, 2001).
- Kevin Mayer (Francia): actual recordman del mundo con 9.126 puntos (2018), saltó 5,45 m de pértiga y 7,80 m de longitud dentro del decatlón.
- Ashton Eaton (EE.UU.): campeón olímpico y ex-recordman del mundo, con marcas de 8,23 m en longitud dentro del decatlón, que le habría situado entre los diez mejores especialistas de su época.
Estas marcas demuestran que los grandes decatletas no son «mediocres en todo»: son atletas de nivel mundial en múltiples disciplinas que han sacrificado la especialización de la excelencia absoluta en una sola prueba por el reto del multievento completo.