La pértiga: el salto más técnico y más espectacular
El salto con pértiga tiene fama de ser el más difícil del atletismo. No es una fama inmerecida: de los cuatro saltos olímpicos, es el único en el que el atleta necesita dominar un implemento (la pértiga), coordinar su movimiento con el propio cuerpo y ejecutar una secuencia de movimientos complejos en el aire. La curva de aprendizaje es más larga que en los otros saltos.
Pero también es el más espectacular para practicar. La sensación de volar por encima de un listón a varios metros de altura, con la pértiga doblada bajo el cuerpo, es única en el atletismo y difícilmente comparable a cualquier otra experiencia deportiva.
El boom de la pértiga en categorías no élite
La influencia de Armand Duplantis y los vídeos virales de sus récords del mundo han generado un notable incremento del interés por la pértiga en los últimos años, especialmente entre los jóvenes. En España, varios clubs de atletismo han reportado un aumento de inscripciones en las categorías de pértiga juvenil e infantil desde 2020.
En categorías veteranas (másters), la pértiga también tiene una notable comunidad. Los Campeonatos del Mundo Másters de Atletismo incluyen el salto con pértiga en múltiples grupos de edad, y hay atletas que compiten con 60, 70 o más años.
La pértiga máster tiene una característica peculiar: la experiencia técnica acumulada durante décadas puede compensar parcialmente la pérdida de velocidad y potencia asociada a la edad. Algunos pertiguistas máster siguen saltando marcas que impresionarían a muchos jóvenes principiantes.
Cómo aprender a saltar con pértiga de forma segura
La progresión por etapas
La seguridad en el aprendizaje de la pértiga se basa en una progresión estricta por etapas:
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Correr con la pértiga: antes de saltar, el atleta debe aprender a correr llevando la pértiga en la posición correcta (inclinada hacia adelante, con el extremo inferior apuntando al cajón de clavado).
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Plante y columpio: el atleta clava la pértiga en el cajón y hace un columpio sin elevar los pies del suelo. Trabaja la coordinación del gesto.
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Salto con pértiga corta y altura baja: con una pértiga corta (2,5-3 metros) y un listón muy bajo, el atleta realiza los primeros saltos completos.
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Progresión de altura y agarre: gradualmente se aumenta la altura del agarre en la pértiga y la altura del listón, sin saltarse etapas.
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Pértiga de competición: solo cuando la técnica está consolidada se trabaja con pértigas de longitud y rigidez de competición.
La importancia del entrenador
Ninguna parte de esta progresión debería hacerse sin un entrenador cualificado. El salto con pértiga tiene elementos técnicos que son difíciles de percibir por el propio atleta (el momento exacto del plante, la posición del cuerpo en la inversión) y que requieren el ojo externo de alguien con experiencia. Los errores técnicos no solo limitan el rendimiento: en la pértiga, algunos errores pueden tener consecuencias físicas.
Las escuelas de pértiga en España
Varios clubs de atletismo en España tienen programas específicos de pértiga con instalaciones y entrenadores especializados:
- Los clubs federados de las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla) suelen tener al menos un entrenador de pértiga y un cajón de clavado operativo.
- Algunas comunidades autónomas tienen centros de tecnificación donde la pértiga es una de las disciplinas con más recursos.
- La Real Federación Española de Atletismo organiza campus y cursos de iniciación a la pértiga periódicamente.
Para encontrar el club más cercano con programa de pértiga, el localizador de la RFEA (rfea.es) es el mejor punto de partida. También merece la pena buscar en las redes sociales locales, donde muchos clubs comparten sus actividades.
Por qué la pértiga merece la pena
Más allá del deporte de competición, el salto con pértiga desarrolla cualidades físicas y mentales poco habituales en otros deportes:
- Coordinación compleja: la necesidad de sincronizar carrera, plante y vuelo con un implemento desarrolla una coordinación neuromuscular sofisticada.
- Gestión del vértigo: superar la incomodidad de estar boca abajo a tres, cuatro o cinco metros de altura es una experiencia única.
- Resolución de problemas técnicos: la pértiga tiene tantos variables (longitud de agarre, ángulo de plante, momento de inversión) que los atletas desarrollan una capacidad analítica sobre su propio movimiento inusual.
Y, sobre todo, la sensación de volar.