Más allá de la kurtka, los shorts y las botas, practicar sambo requiere una superficie adecuada y, dependiendo de la modalidad, equipamiento de protección. Para los clubes que quieren ofrecer un entrenamiento completo de sambo —tanto sport sambo como combat sambo— el equipamiento necesario va más allá del tatami básico.
El tatami de sambo: características técnicas
El tatami —o kovyor— de sambo debe proporcionar suficiente amortiguación para las caídas de proyecciones sin ser tan blando que dificulte el trabajo de pie. El espesor ideal para el sambo es de entre 4 y 6 centímetros de espuma de alta densidad: menos espesor no amortigua suficientemente las caídas desde altura, y más espesor hace el movimiento de pie demasiado inestable.
La dureza de la espuma del tatami también es importante: una espuma demasiado blanda se hunde con el peso del sambista y cambia la geometría de las posiciones, haciendo las proyecciones y el trabajo en el suelo más difícil. La dureza recomendada es de entre 60 y 80 Shore A para uso de club.
La cobertura del tatami debe ser de material sintético que ofrezca fricción suficiente para las botas sin ser abrasivo para la piel durante el trabajo en el suelo. Un material demasiado liso hace que las botas resbalen en las proyecciones; un material demasiado rugoso produce abrasiones en el entrenamiento de lucha en el suelo.
Configuración del tatami para un club de sambo
Para un club de sambo de tamaño estándar, la superficie de tatami mínima recomendada es de unos 50-60 metros cuadrados, que permite entrenar grupos de entre 15 y 20 personas con espacio suficiente para los ejercicios de ukemi —técnicas de caída— y para el randori o sparring libre. Para acoger competiciones, la superficie debe ser suficiente para instalar el kovyor circular de diámetro reglamentario con la franja de seguridad.
Las losetas de tatami de formato cuadrado —habitualmente de 1x1 metro o de 50x50 centímetros— son la opción más práctica para los clubes que necesitan flexibilidad en la configuración del espacio. Se pueden ensamblar en diferentes configuraciones y almacenar fácilmente cuando no se usan. Para las competiciones, el kovyor circular puede configurarse con losetas de colores específicos o con una cubierta de tapiz circular encima de las losetas cuadradas.
Protecciones opcionales para el sport sambo
Aunque en el sport sambo las protecciones no son obligatorias, varios elementos de protección son recomendables para el entrenamiento regular. El protector bucal es altamente recomendable para cualquier entrenamiento con contacto, incluso en sport sambo donde no hay golpeo: los golpes accidentales durante las proyecciones o el trabajo en el suelo pueden causar daño dental sin el protector.
Las rodilleras de neopreno —bajo los shorts, no visibles en competición— son útiles para practicantes con historial de problemas de rodilla, dado que el trabajo de suelo del sambo genera considerable estrés en estas articulaciones. Los protectores de orejas —similares a los del judo o el wrestling— protegen del «oído de coliflor», una deformación del cartílago de la oreja causada por los roces repetidos durante el trabajo en el suelo.
Equipamiento de combat sambo
Para el entrenamiento de combat sambo, el equipamiento de protección es más extenso y su calidad es crítica para la seguridad. El casco debe tener protección facial —ya sea con rejilla o con apertura semiabierta— y absorber los impactos de puños y patadas. Los guantes de MMA de 4-7 onzas deben ajustarse perfectamente y permitir tanto el agarre para proyecciones como la formación del puño para el golpeo.
El protector de espinillas para combat sambo debe cubrir tanto la espinilla como el empeine del pie, dado que el golpeo con el pie en sambo puede impactar con el empeine además de con la espinilla. Los protectores de una sola pieza que incluyen ambas zonas son más seguros que los de dos piezas separadas.