El zakhvat (захват) es el punto de partida de cualquier técnica de sambo. Este término ruso que significa «agarre» o «toma» designa el control inicial que el sambista establece sobre el rival antes de ejecutar una proyección, un derribo o una llave. La calidad del zakhvat determina en gran medida las posibilidades técnicas disponibles y la eficacia de la ejecución.
El agarre sobre la kurtka
El agarre más fundamental del sambo es el que se realiza sobre la kurtka del rival. La kurtka —la chaqueta corta de sambo— tiene tela gruesa y resistente diseñada precisamente para soportar los agarres continuos del combate. Los puntos de agarre más comunes sobre la kurtka son el cuello de la chaqueta, la manga en la zona del codo, el cinturón y el pecho.
El agarre estándar de inicio de combate en sambo implica una mano en el cuello o solapa de la kurtka del rival y la otra en la manga, similar al kumi-kata del judo. Desde esta posición inicial, el sambista puede desencadenar diferentes tipos de brosok dependiendo de la reacción del rival.
Agarres del cuerpo y de las piernas
Una diferencia fundamental del sambo respecto al judo es que en sambo se pueden realizar zakhvat sobre las piernas del rival. Esta posibilidad abre todo un mundo técnico de derribos y proyecciones que en judo están prohibidos. El sambista puede agarrar una o ambas piernas del rival, ya sea desde una posición erguida o bajando el nivel para realizar entradas al derribo de pierna.
El agarre del cuerpo —cintura, torso, hombros— es también legal en sambo para ejecución de proyecciones de cadera y proyecciones hacia atrás. Algunos agarres del cuerpo que en judo serían de dudosa legalidad en sambo son completamente válidos, como agarrar los shorts o el cinturón para facilitar el control en proyecciones de levantamiento.
Agarres prohibidos
Aunque el reglamento de sambo es liberal en cuanto a los puntos de agarre, existen restricciones importantes. Está prohibido agarrar los dedos individuales del rival con intención de forzar una luxación: el agarre solo es legal cuando incluye al menos dos dedos simultáneamente. También está prohibido agarrar la cara —ojos, nariz, orejas— y cualquier agarre que implique pellizcar o retorcer la piel del rival sin ropa interpuesta.
Los agarres que bloquean la respiración o la circulación sanguínea sin aplicar técnicamente una estrangulación —como presionar el antebrazo contra el cuello sin la mecánica de una estrangulación reconocida— también se penalizan.
El zakhvat como factor estratégico
En el sambo de alto nivel, la lucha por el zakhvat —el agarre— es en sí misma una parte fundamental del combate. Antes de que ninguno haya ejecutado una proyección, los sambistas pueden pasar largos momentos intentando imponer su agarre preferido mientras niegan al rival el suyo. Esta batalla de agarres requiere fuerza de manos y muñecas, velocidad de reacción y un profundo conocimiento de las conexiones entre los distintos tipos de zakhvat y las técnicas que habilitan.