Charles Hamelin nació el 14 de abril de 1984 en Sainte-Julie, Quebec. En un deporte dominado durante décadas por los países asiáticos, Hamelin se convirtió en la excepción norteamericana: un patinador de primer nivel mundial capaz de ganar oros olímpicos en individual compitiendo de igual a igual con los mejores coreanos y chinos. Con dos oros olímpicos en 500 metros y una carrera que se extendió a lo largo de cinco ediciones de los Juegos de Invierno, es el mejor short tracker de la historia del Canadá.
Los orígenes en Quebec
Hamelin creció en Quebec, la provincia francófona de Canadá, donde el hockey sobre hielo es la religión deportiva pero donde el patinaje de velocidad —tanto de pista larga como de pista corta— tiene una tradición significativa. Su hermano François Hamelin también fue patinador de short track de alto nivel internacional, lo que convirtió a la familia Hamelin en una de las más conocidas del deporte de invierno canadiense.
Charles comenzó a competir a nivel internacional siendo joven y pronto demostró que tenía las características para llegar a la élite: velocidad de explosión excepcional (crítica en los 500 metros), técnica de curva sólida y una mentalidad competitiva que le permitía rendir en los grandes momentos.
Vancouver 2010: el oro en casa
Los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010 fueron el momento cumbre de la carrera de Hamelin. El short track se disputó en el Olympic Oval de Vancouver, con miles de aficionados canadienses que convirtieron cada carrera en un acontecimiento de intensidad comparable al hockey sobre hielo. Para Hamelin, patinar en casa en los Juegos Olímpicos era el sueño de toda una vida.
La final de los 500 metros fue la prueba de su carácter: ante un campo con los mejores patinadores del mundo, Hamelin no solo compitió, sino que dominó. Cruzó la línea de meta en primer lugar sin que los árbitros tuvieran nada que objetar, en una carrera limpia y brillante. El oro ante su público fue el momento más emotivo de su carrera.
En esa misma edición, también ganó el oro en el relevo de 5.000 metros, contribuyendo al mejor Juegos de la historia del short track canadiense.
Sochi 2014: la confirmación
En los Juegos de Sochi 2014, con 29 años, Hamelin repitió el oro en los 500 metros. Ganar el mismo oro individual en dos olimpiadas consecutivas es un logro extraordinariamente difícil en el short track, donde la variabilidad de las descalificaciones puede frustrar al mejor en cualquier momento. La capacidad de Hamelin para ganar en Sochi, en los mismos Juegos donde Viktor Ahn estaba compitiendo bajo bandera rusa con tres oros, es un indicador de la calidad real de su rendimiento.
La longevidad como marca
Hamelin siguió compitiendo en los Juegos de PyeongChang 2018 y, a menor nivel, en los ciclos posteriores. Su longevidad en la élite del short track —competir al más alto nivel durante más de quince años— es uno de los aspectos más admirables de su carrera, especialmente teniendo en cuenta que el deporte es extremadamente físico y que la mayoría de los atletas se retiran antes de los 30.
El legado en Canadá
En Canadá, Hamelin es uno de los deportistas de invierno más queridos de la historia reciente. Su doble oro olímpico, su longevidad y su personalidad accesible lo convirtieron en embajador del short track y del deporte de invierno canadiense en general. El crecimiento de la práctica del short track en Canadá durante los años 2010 está directamente relacionado con el perfil mediático que Hamelin y sus compañeros de equipo construyeron.