El short track del siglo XXI es un deporte en proceso de globalización. Durante sus primeras décadas olímpicas (1992-2010), fue prácticamente un monopolio asiático, con Corea del Sur, China y Japón acaparando la inmensa mayoría de las medallas disponibles. En los Juegos más recientes, este panorama ha comenzado a cambiar: nuevas potencias europeas y norteamericanas han irrumpido en el panorama con fuerza, haciendo el deporte más competitivo y más interesante que nunca.
El fin de la era Ahn y el reequilibrio geopolítico
Viktor Ahn, el patinador más laureado de la historia del short track con ocho medallas olímpicas, se retiró tras los Juegos de Sochi 2014. Su marcha dejó un vacío en el deporte que ningún atleta ha podido llenar con la misma amplitud. La ausencia de una figura dominante absoluta ha facilitado la diversificación del medallero.
En los Juegos de PyeongChang 2018 y Pekín 2022, el coreanismo siguió siendo la fuerza dominante en el medallero general, pero con más países que nunca compitiendo por las medallas en individual y relevos.
Países Bajos: la sorpresa neerlandesa
Los Países Bajos tienen una de las tradiciones más ricas del mundo en patinaje de velocidad de pista larga. Esta base cultural y técnica ha comenzado a producir resultados en el short track: atletas como Lara van Ruijven y Suzanne Schulting han ganado medallas mundiales y olímpicas, convirtiendo a los Países Bajos en una potencia europea del short track.
Suzanne Schulting, en particular, se ha convertido en la dominadora del short track femenino europeo. Con una medalla de oro olímpica en los 1.000 metros de PyeongChang 2018 —la primera medalla de cualquier color para los Países Bajos en short track en unas olimpiadas— y múltiples títulos mundiales, Schulting ha demostrado que la tradición patinadora holandesa puede traducirse en éxito también en la pista corta.
Los hermanos Liu: Hungría en el mapa del short track
Uno de los fenómenos más curiosos del short track moderno es el de Shaolin Sándor Liu y Shaoang Liu, dos hermanos nacidos en China de padre chino y madre húngara, que representan a Hungría en competición. Criados tanto en China (donde aprendieron las técnicas del sistema chino de alto rendimiento) como en Europa, combinan lo mejor de ambos mundos: la técnica asiática y la mentalidad competitiva europea.
Shaolin Sándor Liu se convirtió en campeón mundial y en medalist olímpico, llevando a Hungría a un lugar del mapa del short track que nadie habría predicho décadas atrás.
Canadá: la vuelta a los orígenes
Canadá, uno de los países fundadores del short track, ha vivido un renacimiento en las últimas décadas con atletas como Charles Hamelin (doble campeón olímpico en 500 metros) y Kim Boutin. El short track canadiense tiene una base de practicantes significativa y un programa de alto rendimiento que ha producido medallas en casi todas las ediciones de los Juegos recientes.
El relevo mixto: la prueba del futuro
La introducción del relevo mixto en los Juegos de Pekín 2022 marcó la dirección futura del short track. Esta prueba, con equipos de dos hombres y dos mujeres, añade complejidad táctica, diversidad de perfiles atléticos y un espectáculo diferente al de las pruebas individuales. La China continental ganó el primer oro olímpico en relevo mixto en Pekín 2022, mostrando que el deporte asiático sigue siendo capaz de adaptarse rápidamente a los nuevos formatos y dominarse.