El short track es uno de los deportes de invierno con mayor concentración geográfica en el medallero olímpico. Un grupo reducido de naciones —encabezadas de manera absoluta por Corea del Sur, seguidas de China y con la aparición más reciente de Países Bajos, Canadá y Hungría— acapara la inmensa mayoría de las medallas olímpicas y mundiales del deporte. Entender las distintas tradiciones y sistemas de formación de estas naciones es entender la historia del short track.
Corea del Sur: la potencia hegemónica
Corea del Sur es, sin ningún género de dudas, el país más dominante de la historia del short track. Su estrategia de adoptar el deporte de manera nacional en los años 1980 —con el objetivo específico de ser competitivo en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988— dio resultados que superaron cualquier previsión.
El sistema coreano combina:
- Selección temprana de talentos en edad escolar.
- Entrenamiento intensivo y altamente exigente.
- Apoyo económico estatal a los atletas de élite.
- Una cultura nacional donde el short track es deporte de masas y los campeones son figuras mediáticas reconocidas.
El resultado ha sido una producción constante de campeones durante más de tres décadas: Kim Ki-hoon, Ahn Hyun-soo/Viktor Ahn, Kim Dong-sung, Lim Hyo-jun, Hwang Dae-heon en el apartado masculino; Choi Min-jeong, Lee Jang-soo en el femenino.
China: el segundo poder asiático
China adoptó el short track siguiendo un modelo similar al coreano, con el apoyo del sistema deportivo estatal chino. El short track femenino ha sido el área de mayor éxito: Wang Meng, con cuatro oros olímpicos, es la figura más icónica del short track chino y una de las mejores patinadores de la historia.
El short track masculino chino ha sido históricamente menos dominante que el femenino, aunque también produce medallas en las grandes competiciones. La victoria china en el relevo mixto en los Juegos de Pekín 2022 mostró que el país sigue siendo capaz de innovar y adaptarse a los nuevos formatos de competición.
Países Bajos: la sorpresa europea más consistente
La irrupción de los Países Bajos como potencia del short track en la última década es uno de los fenómenos más interesantes del deporte moderno. Un país con temperatura media que raramente permite el patinaje natural en invierno pero con una profundísima tradición en el patinaje de velocidad de pista larga se ha convertido en competidor regular por el podio en el short track.
La clave ha sido aprovechar la infraestructura técnica —entrenadores, instalaciones, cultura del patinaje— del patinaje de pista larga para desarrollar el short track. Atletas como Suzanne Schulting y Lara van Ruijven (fallecida en 2019) han demostrado que la técnica de curva holandesa, afinada en la pista larga, se puede adaptar con gran eficacia al short track.
Canadá: el país fundador
Canadá es uno de los países donde el short track tuvo sus primeras competiciones formales, a principios del siglo XX. La tradición canadiense del short track es más amplia y más arraigada que la de cualquier otro país no asiático, especialmente en Quebec.
Charles Hamelin —doble campeón olímpico en 500 metros— y Kim Boutin son los exponentes más recientes de esta tradición. El equipo canadiense de relevos ha sido también habitual en los podios olímpicos.
Estados Unidos: la herencia de Apolo Ohno
EEUU tuvo en Apolo Ohno su gran figura del short track, con ocho medallas olímpicas en tres ediciones de los Juegos. Sin embargo, el impacto de Ohno en la popularización del deporte dentro de EEUU no se ha traducido en una generación de sucesores de su nivel. El short track americano sigue siendo competitivo en el circuito internacional pero sin el dominio que Ohno sugería que podría alcanzar.
Hungría: el modelo de los hermanos Liu
La aparición de Shaolin Sándor Liu y Shaoang Liu ha transformado a Hungría de país irrelevante en el short track a contendiente real de medallas en las competiciones internacionales. Su caso —formación técnica china, representación europea— sugiere que el futuro del short track puede incluir más hibridaciones entre sistemas de distintos países.