El Campeonato del Mundo de Skeleton es la competición de referencia del deporte en los años sin Juegos Olímpicos y el título que los atletas más trabajan por ganar en las temporadas donde el olimpismo no está en el horizonte inmediato. A diferencia de la Copa del Mundo, que premia la consistencia durante toda una temporada, el Campeonato del Mundo se decide en un único evento donde el margen para el error es nulo: cuatro mangas perfectas, o al menos mejores que las de los rivales, determinan quién se lleva el título más importante del calendario.
El campeonato se celebra en una sede diferente cada año, rotando entre las principales pistas del circuito IBSF. Las sedes más habituales incluyen Altenberg y Königssee en Alemania, Igls en Austria, St. Moritz en Suiza, Lake Placid en Estados Unidos y Whistler en Canadá. La elección de la sede no es neutral: los atletas de los países con pistas propias tienen la ventaja del conocimiento profundo de la instalación, lo que en un deporte donde la memoria de la pista es tan importante puede ser determinante. Sin embargo, los grandes campeones del Campeonato del Mundo han demostrado ser capaces de ganar en cualquier sede, adaptando su técnica a las características específicas de cada instalación.
El palmarés del Campeonato del Mundo de Skeleton refleja el equilibrio competitivo del deporte. En la categoría masculina, países como Alemania, Letonia, Gran Bretaña y Canadá han producido campeones mundiales, con Martins Dukurs como el nombre más repetido en el palmarés masculino de las últimas décadas. En la categoría femenina, Gran Bretaña ha sido especialmente exitosa gracias a atletas como Lizzy Yarnold y Amy Williams, aunque Alemania, Canadá y Rusia también han aportado campeonas mundiales. Este equilibrio entre naciones hace del Campeonato del Mundo de Skeleton una competición más abierta que el luge, donde el dominio alemán es más aplastante.